06/09/2016

El envejecimiento en Guipúzcoa hace que la demanda de plazas residenciales para mayores doble a la oferta

El rápido envejecimiento de la población guipuzcoana está provocando que la creación de servicios sea más lenta que la demanda de los mismos.

En cuanto a la inversión, en 2016, el departamento de Políticas Sociales de la Diputación Foral dispone del 46,78 % del presupuesto foral, para la atención de las personas mayores, el 37 %. Pero no es suficiente, debe reorganizarse el gasto, pues no se llega a todos los mayores que tienen necesidades de plaza residencial.

Residencias de mayores en GuipúzcoaEn el caso de las residencias para personas mayores, la demanda crece a una velocidad que es el doble con respecto a las plazas que se crean, hasta el punto de que en solo ocho años ha crecido un 17 % las solicitudes de plazas, lo que se ha traducido en 302 nuevas camas, que han supuesto un incremento del 7,2 %, lo que deja todavía fuera a 400 solicitantes.

También en los últimos años ha cambiado el perfil de la persona mayor que solicita el ingreso en una residencia geriátrica: se accede cada vez más tarde y con la salud más deteriorada, el dato más relevante es que en 2013 la media de edad para entrar en un geriátrico era de 82 año y en 2015 subió a 84 años.

Según datos del Gobierno vasco, al final de junio de este año, 863 personas estaban en la lista de espera para conseguir su plaza residencial. La media de espera de 140 días, siendo preocupante que en solo 2 años han aumentado en 16 los días de permanencia en la lista. La progresión es de en 2013 había 535 personas en la lista, en 2015 se aumentó a 743 y este año se llegó a la cifra dada que, según los datos manejados por el departamento de Políticas Sociales, en verano ha aumentado.

Estamos, pues, ante un panorama que avanza de manera rápida hacia parámetros que precisan de soluciones urgentes para dar respuesta a las necesidades. Desde la Diputación Foral se trabaja con una cifra de 4 622 plazas necesarias para cubrir la demanda, lo que estaría a 152 de las existentes. Conscientes del problema, se trabaja para que la lista sea de espera técnica, es decir, nunca superior al 10 % de plazas en oferta, que en este momento de 450, eso lleva a la necesidad de crear las 400 plazas ya comentadas.

Ante la circunstancia que no quedan centros privados para concertar plazas, se plantea la construcción de nuevas residencias o la ampliación de las actuales, como la propuesta de un nuevo centro de referencia en Pasaialdea o la ampliación del de Lasarte-Oria.

También se plantean alternativas a la plaza residencial, como mejorar laatención domiciliaria para retrasar el ingreso en lo posible o flexibilizar la prestación vinculada al servicio de manera que pueda financiar parte de lo que cuesta una plaza en un centro privado hasta que se resuelve la petición de la plaza pública.

Por zonas, casi la mitad de todo lo que se necesitaría ampliar la red de residencias de Guipúzcoa está entre las comarcas de Buruntzaldea y Oarsoaldea. El área geográfica que comprende los municipios de Andoain, Astigarraga, Hernani, Lasarte-Oria, Urnieta y Usurbil acumula un déficit de 74 plazas, las mismas que requiere la zona de Pasaia, Errenteria, Oiartzun y Lezo. Por otra parte, en Bidasoaldea la necesidad de creación de plazas se reduce a 29.

En cuanto a días de espera, Buruntzaldea presenta la peor ratio, con 200 días si vive en Andoain, Astigarraga, Hernani, Urnieta, Lasarte-Oria o Usurbil. Se acercan a esta cifra en Leintz Ibarra.

Ante esta situación, la previsión de la Diputación Foral de 3 plazas por cada cien personas mayores de 65 años se ha demostrado insuficiente. Este año está previsto crear 50 nuevas plazas: ocho en Oiartzun, cuatro en Errenteria y seis en Lasarte, tres de los núcleos más necesitados. El resto se reparten entre Aretxabaleta, Zumarraga, Lazkao y Donostia, cifras que son claramente insuficientes.

Esperamos que en breve se solucionen estos problemas y se puedan atender con la celeridad precisa las demandas.