01/07/2015

ACRA se posiciona sobre la entrada de la baja dependencia en el ámbito de cobertura de la Ley

La patronal catalana de atención a la dependencia ACRA reivindica que la dotación presupuestaria de 18 millones de euros anunciada hoy por el Gobierno se destine única y exclusivamente a servicios y profesionales debidamente acreditados por la administración. "Cuando hablamos de la atención a las personas mayores es imprescindible dar la mejor atención posible, y ésta sólo la pueden garantizar los cuidadores profesionales y los centros autorizados porque tienen los conocimientos y la experiencia necesaria ", ha explicado la presidenta de ACRA, Cinta Pascual.

Cinta Pascual Presidenta de ACRAACRA cree deberá hacer un esfuerzo considerable si se quiere garantizar el acceso al sistema de los aproximadamente 60.000 nuevos usuarios en Cataluña que, con el despliegue final de la Ley de la Dependencia, deben recibir una prestación como dependientes moderados o de grado I. Según la presidenta de ACRA, "estamos preocupados porque no queremos que el sistema se ralentice, y más cuando ahora ya hay problemas para cumplir con el plazo que marca la ley a la hora de otorgar un recurso, y que está fijado en seis meses a partir de la fecha de valoración. Por tanto, hay que reforzar el sistema y los circuitos correspondientes ".    En España, un total de 314.000 dependientes moderados se incorporan a partir de este jueves, 1 de julio, al Sistema de Atención a la Dependencia (SAAD), después de que el Ministerio de Sanidad Servicios Sociales e Igualdad retrasara su entrada dos veces como medida de austeridad.

Por otra parte, ACRA espera que esta nueva dotación presupuestaria de 18 millones vaya acompañada de una aceleración de aquellos compromisos pendientes por parte del Departamento de Bienestar Social y Familia, como son los 40 millones de euros que aún se deben a las entidades colaboradoras, y la reducción de las 17.000 personas en lista de espera para una plaza pública en grado III y grado II, y más cuando el sector privado hay miles de plazas vacantes.

Según la Ley de la Dependencia, la dependencia moderada o de grado I se da cuando una persona necesita ayuda para realizar varias de sus actividades básicas diarias, como mínimo una vez al día, o tiene necesidades de ayuda intermitente o limitado para su autonomía personal. Un dependiente moderado o de grado I, por ejemplo, puede sufrir diversas patologías, desde una movilidad escasa hasta encontrarse en la fase inicial de una enfermedad degenerativa como el Alzheimer. Se calcula que un 70% de los 60.000 dependientes moderados que hay en Cataluña son personas con 65 años o más, los cuales tendrían derecho a las prestaciones: centros de atención diurna para personas mayores, servicio de atención domiciliaria y prestación económica para cuidador no profesional.