11/12/2013

LOS DIRECTORES DE RESIDENCIAS REFLEXIONAN DE CARA AL 2014

Una "reflexión prenavideña" de la Asociación de Directores de Residencia geriátricas (ASCAD) anuncia uun nuevo "puyazo" para el sector geroasitencial.

 

La reflexión no tiene desperdicio y, ya en su primera página dice  que "no creemos que tenga muchos consejos que dar ni enseñar mucha sostenibilidad  una administración incapaz de contener ella misma el precio de sus plazas en la horquilla que obliga al sector".  Se refieren al hecho de que a la administración le cueste el doble atender a un residente en una residencia pública que hacerlo en una concertada  o colaboradora.

ASCAD critica la propuesta de reducir ratios de profesionales manteniendo categorías y propone que, en vez de existir un "pack cerrado" de profesionales se permita a cada residencia de mayores ajustar el pefril de sus profesionales a sus propias realidades y necesidades asistenciales.  Concretamente ASCAD plantea establecer la libertad de cada centro de disponer de un equipo de profesionales  de "segundo nivel" (se entiende que sería el personal de atención directa no gerocultor) formado por los perfiles que la residencia estime adecuado.  La exigencia de ratio de esos profesionales de segundo nivel se reduciría en un 50%, pasando una parte de esa disminución a aumentar la dedicación de gerocultores.

 

ASCAD considera que la reducción de ratios tal como se ha planteado fomentará el fraude de ley ya que, contratar profesionales por debajo de un número de horas va contra el convenio colectivo.

 

La Asociación de Directores también trata del éxtio que ha tenido la recogida de firmas de la Iniciativa Legislativa Popular para garantizar los pagos de la dependencia, que ha superado las 62.000.

 

Sobre el.aumento del copago recientemente anunciado, ASCAD considera que habría que recuperar la participación en el pago de los familiares directos.

 

El "puyazo" al que se refiere la Asociación cuando habla de 2014 se convierte en cifras cuando ponen negro sobre blanco lo que puede suponer la aplicación de los nuevos presupuestos de la Generalitt en los que baja la cobertura de la dependencia, en un momento en el que sube la necesidad.

 

La reflexión navideña pasa por replantear el funcionamiento burocrático del ICASS de forma que se aligere y reduzca su coste, que las inspecciones finalmente elaboren el tan anhelado check list y que acaben con el limbo de la dependencia.

 

Vale la pena leer la reflexión