23/06/2016

Cuidarse de uno mismo ayuda a cuidar a los demás

Sanitas nos ha hecho llegar una interesante nota de prensa sobre el estrés en las familias cuidadoras y su ciclo de conferencias«Encuentros con las familias», donde se aborda el tema.

El cuidado de un familiar con demencia constituye una notable fuente de estrés. Sin embargo, también existen aspectos positivos que, canalizados de manera adecuada, pueden ayudar a afrontar esta experiencia y salir reforzado de la misma.

Cuidar al cuidador de ancianosEsta es una de las conclusiones extraídas del Encuentro con familias celebrado en Sanitas Mayores Gerunda, en Gerona, que tiene el objetivo de compartir experiencias y proporcionar recursos a los cuidadores y familiares de personas con alzhéimer y otras demencias.

Gerunda se suma al ciclo anual de conferencias «Encuentros con Familias» promovido por Sanitas Mayores dentro del programa «Compañeros en los cuidados» con el que buscan proporcionar a las familias y cuidadores comprensión, apoyo y solidaridad para afrontar la responsabilidad del cuidado del Alzheimer u otras demencias.

Por el contrario, el afrontar de forma inadecuada la experiencia del cuidado puede llevar a convertir en crónico el «síndrome del cuidador», es decir, los efectos negativos como el estrés, la tristeza o el sentimiento de culpa. Síntomas que, en menor o mayor grado, afectan a cerca del 50 % de los familiares cuidadores, según datos del informe sobre el cuidador en España, elaborado de forma conjunta por la Confederación Española de Asociaciones de Familiares de Personas con Alzheimer y otras Demencias (CEAFA) y la Fundación Sanitas.

«Es necesario extraer los aspectos positivos del cuidado, como la autorrealización, la satisfacción personal o el sentimiento de utilidad, ya que de manera habitual ponemos el foco en el efecto negativo que supone acompañar al familiar en su enfermedad. Reorientar la atención a estos aspectos positivos es un mecanismo de protección, una fuente de resiliencia y ayuda a pasar este proceso», ha explicado Iñaki Ferrando, director de Comunicación Médica de Sanitas.

La resiliencia guarda una estrecha relación con las estrategias o estilos de afrontamiento ante el cuidado de la demencia. «Se trata de las conductas y comportamientos que se llevan a cabo de forma consciente para hacer frente a esta enfermedad que suele exceder los recursos del familiar, en especial, del que asume el rol de cuidador principal», apunta Ferrando.

En el caso de cuidado de personas con demencia, la forma de afrontar la situación está muy ligada al manejo del estado emocional. Para fomentar la resiliencia o capacidad para afrontar una situación compleja y estresante, como puede llegar a ser la atención a una persona dependiente, los especialistas recomiendan fomentar factores como el autocuidado, la autoestima, las emociones positivas y las relaciones sociales.

En total Sanitas Mayores prevé la celebración de diez encuentros. Los siguientes tendrán lugar en Sanitas Mayores Mevefares (Salamanca), el 15 de septiembre; y Sanitas Mayores Alameda (Madrid), el 28 del mismo mes.