28/04/2010

¿INTEGRAR LAS RESIDENCIAS PÚBLICAS EN EL SERVICIO DE SALUD?

Las enfermeras de residencias geriátricas privadas querrían trabajar en una pública y las de las públicas en un hospital.  Esta frase que pronunció un directivo en unas jornadas recientes tienen mucho de verdad pero quizás se queda corta al referirse únicamente a las enfermeras ya que, con casi toda seguridad podría decirse lo mismo de una médico, una gerocultora o una limpiadora.  Y no es que el trabajo en sí sea muy diferente, lo que varía es el convenio.

En Cataluña, por ejemplo, según el convenio de residencias, una enfermera trabajaría 1.792 horas al año con un salario base de 1.162 Euros mensuales, mientras la misma enfermera en una residencia sociosanitaria trabajaría 1.709 horas con un salario base de 1.867,41Euros (son datos 2008 que no habrán variado demasiado).  O sea, trabaja diez días menos al año y gana un 60% más.

Las reivindicaciones de los trabajadores de residencias de mayores privadas, ya sean puramente privados o con plazas concertadas, siempre han ido encaminadas a su equiparación con las condiciones de los que trabajan en centros públicos. Y simultáneamente las administraciones han ido "externalizando” la prestación de servicios que antes se prestaban sólo en centros públicos hacia las empresas, ya sea mediante conciertos, gestión privada de centros públicos..

Es un conflicto que existe y continuará existiendo  ya que las administraciones saben que prestar ellas mismas el servicio les sale demasiado caro, aunque es difícil que lleguen a confesar cuánto les cuesta exactamente una plaza (el último ejemplo de "sinceridad” ha sido el del Ayuntamiento de Zaragoza que, según el Heraldo de Aragón de 24 de marzo, reconoce en boca de su vice-alcalde, que la plaza en la Casa de Amparo les cuesta 3.500€ al mes).  Precisamente es ese precio el que les lleva a externalizar gestiones y precisamente es allí donde duela a los profesionales que trabajan en centros públicos.

Pero aquí no acaba la historia.  Dentro del sector público también hay diferencias ya que son los trabajadores de los servicios públicos sanitarios los que han conseguido tener las mejores condiciones.

Sirva esta explicación para contextualizar una noticia aparecida recientemente en Extremadura al Día en la que tras exponer que El personal médico de todos los Centros Residenciales de la región se integrará en el Servicio Extremeño de Salud (SES), según las pretensiones de la Consejería de Sanidad y Dependencia, se detalla la reacción de los sindicatos.  Se ve que las condiciones de los trabajadores del Servicio Extremeño de Salud son mejores que las de los de residencias públicas y la posibilidad de externalización menor.

Sea como sea, vale la pena leer el artículo y llegar cada uno a sus conclusiones.