24/09/2005

MÁS DECLARACIONES SOBRE LA LEY DE DEPENDENCIA

MÁS DECLARACIONES SOBRE LA LEY DE DEPENDENCIA

 

Aunque el proyecto de Ley no llegará al Parlamento hasta dentro de unos meses, las noticias y declaraciones sobre cómo será la futura Ley y el Sistema Nacional de atención a la Dependencia sí que siguen apareciendo en los medios de comunicación.

En Extremadura, la Consejera, de Bienestar Social, Leonor Flores, según recoge la web Region Digital, ha dicho que este año es extraordinariamente importante al confluir en él "el Libro Blanco de la Dependencia, antesala, del proyecto de Ley de Dependencia y Vida Independiente, el Plan Marco de Atención Socio-Sanitaria de Extremadura y el debate sobre el nuevo modelo de discapacidad". Durante este año en Extremadura se llevará a cabo un estudio de necesidades y un mapa que permitirán la puesta en marcha de unos establecimientos sociales denominados T2 que servirán para atender a enfermos crónicos dentro de un plan de atención sociosanitaria.

Mientras tanto, Angel Rodríguez Castedo, un optimista incansable, director general del IMSERSO, sigue hablando sobre el borrador de proyecto de ley que han preparado y sobre las conclusiones del libro Blanco de la Dependencia. Esta vez recoge sus palabrar la web La Nueva España : El Libro Blanco estima que la ley beneficiará a 1.125.000 personas dependientes, entiendo esta definición como la de aquellas personas que necesitan de una tercera para poder vivir. Existen varios grados y así se plasmarán en la ley, gran dependencia, dependencia severa y dependencia moderada. Existirán técnicos específicos para evaluar a las personas que entren en ley y, evidentemente, se tratará de una evaluación a domicilio, no se hará a los afectados desplazarse de su casa para el reconocimiento. Sobre la entrada en vigor, Rodríguez Castedo manifiesta que lo ideal sería que fuese en 2007.

Sobre la financiación del sistema: El borrador de texto de ley recoge que habrá nuevos recursos que entren en el sistema; colaborarán el Gobierno central, las comunidades autónomas y las administraciones locales. Además, los beneficiarios pagarán por los servicios teniendo en cuenta sus ingresos y su patrimonio. El que no pueda aportar nada también tendrá derecho a servicios y asistencia. O sea, se renuncia totalmente a implicar a los obligados a prestar alimentos.

Una lectura interesante para los que, como Angel Rodr'iguez Castedo sean optimistas.