08/08/2016

«Quien canta su mal espanta», sea cual sea su edad

De todos son conocidos los beneficios de la música para todos, incluidas por supuesto las personas mayores. También hay estadísticas que muestran que quienes se dedican a la música de manera profesional viven más años y en mejores condiciones que quien no tiene vinculación con este trabajo.

Aunque no debemos ponernos metas inalcanzables que solo nos llevarían a la melancolía, como aprender a tocar el arpa con setenta años y artritis, todos tenemos un instrumento que podemos afinar a cualquier edad, nuestra voz.

Muchas personas mayores, cuando llega la jubilación se apuntan o retoman su participación en un coro. Las oportunidades son muchas: parroquias, asociaciones, centros de mayores, centros municipales, incluso residencias geriátricas mantienen coros que ensayan una o varias veces por semana, con gran satisfacción por parte de sus integrantes y que obtienen enormes beneficios en forma de bienestar emocional.

ancianos cantando coralMuchos psicólogos y gerontólogos han explicado losbeneficios de cantar en un coro.

En primer lugar, es compartir en un grupo una actividad común y placentera, conocer a personas afines y aprender y compartir en un ambiente lúdico.

Físicamente, cantar puede ser un esfuerzo, que ayuda a entrenar la respiración y mantiene la capacidad pulmonar si se practican de manera correcta los ejercicios pertinentes. También se entrena la atención y precisión: atención al director, a la partitura al momento de las entradas…, concentración en la voz, en el ritmo y la memoria, hay que retener letras, notas, movimientos… Fomenta el autocuidado también, pues mantener la voz y acudir exige vigilar resfriados y estar en condiciones para ir a los ensayos, además de arreglarse y salir del sitio habitual.

No menos importante es la proyección social cuando se hace una audición o concierto. Aunque sea para los compañeros de centro o residencia de mayores, la preparación, vestirse para el evento, ofrecer el esfuerzo y que otros disfruten y lo agradezcan es una inyección de autoestima y gusto por lo que se hace.

Cantar es un don de la vida que solo aporta beneficios. Animamos a nuestros lectores a que busquen y se apunten a un coro, seguro que hay uno cerca o en su propia asociación. También es una actividad maravillosa y que no exige un considerable esfuerzo económico para que se la planteen centros de mayores, residencias geriátricas de la Comunidad de Madrid y cualquier entidad que fomente el envejecimiento activo.

Información de interés:
http://www.escuelacoraldemadrid.com