16/09/2016

Se encarrila una solución en el conflicto de la Unidad de Agudos Servicio de Geriatría del Hospital del Gregorio Marañón

En el mes de julio los facultativos del Servicio de Geriatría del Hospital General Universitario Gregorio Marañón denunciaron los planes de eliminar camas destinadas a pacientes agudos.

La Unidad de Agudos de Geriatría, un referente nacional, según los planes de la Consejería de Sanidad, se desmantelaría en tres meses y se trasladaría al Instituto Provincial de Rehabilitación, situado a unos dos kilómetros, donde se argumenta que habría de más camas. Pero los profesionales no consideran ese emplazamiento adecuado, pues es un centro de convalecencia para media y larga estancia, y no está preparado para tratar a ancianos que requieren muchos cuidados y que, incluso, para las pruebas diagnósticas habrían de ser trasladados en ambulancia, con el riesgo de complicaciones y el mayor costo económico.

Conflicto Hospital Gergorio MarañónEl resultado sería que las 16 camas oficiales para ancianos con un proceso agudo (aunque normalmente hay ocupadas 24 plazas) se conviertan en 10 distribuidas por las plantas de Medicina Interna del hospital y que el resto se trasladarían al Instituto Provincial de Rehabilitación (IPR) que, se supone que tras unas obras de rehabilitación, aumentaría el número de camas. Es muy importante señalar que en la Unidad de Agudos del Gregorio Marañón se atienden unos 1 000 ingresos al año.

Estos planes fueron muy criticados desde la Sociedad Española de Geriatría y Gerontología (SEGG), la Sociedad Madrileña de Geriatría y Gerontología (SMGG)y la Sociedad Española de Medicina Geriátrica (SEMEG).

El conflicto parece que está en vías de solucionarse al haberse alcanzado un principio de acuerdo para no disminuir el número de camas en esta Unidad, tras un encuentro entre la Consejería y la SEGG.

La Consejería se ha comprometido a:

  • No disminuir el número de camas de la Unidad de Agudos del Hospital Gregorio Marañón, ni trasladar el Servicio de Geriatría a otro centro.
  • No desmantelar el equipo asistencial geriátrico delServicio de Geriatría.
  • Incrementar el número de camas destinadas a media y larga estancia que irán ubicadas en el IPR (Instituto Provincial de Rehabilitación).
  • Compromiso de dar a conocer y analizar los planes de la Consejería en relación con la atención a pacientes geriátricos y convocarnos a una reunión el próximo mes de septiembre para realizar las aportaciones y objeciones que procedan por parte de la Geriatría Madrileña.

Estaremos atentos al cumplimiento de lo acordado, pues la calidad de la atención de los pacientes mayores con procesos agudos debe ser un punto en el que no debería haber la menor controversia, sino un esfuerzo conjunto y continuado.

Como existe una clara conexión entre la atención que reciben las personas mayores en hospitales y la necesidad de residencias de tercera edad en Madrid, y en cualquier lugar.  Cómo se organice la atención geriátrica hospitalaria resulta del todo fundamental.