21/02/2015

¿Cómo adquieren los medicamentos las residencias para mayores?

En principio, las residencias para mayores son unos espacios sustitutos del hogar de personas mayores, que por alguna circunstancia deciden (ellos o sus familiares) vivir en las mismas.  En estos establecimientos las personas mayores residentes tendrían que mantener una relación con la sanidad pública análoga a la que tiene cualquiera que viva en su domicilio.  Esto quiere decir que, cuando se encontrasen mal irían al centro de salud o al hospital, irían a la farmacia a comprar sus medicamentos con sus recetas y la residencia no intervendría en nada de ello.


 medicación en residencias de tercera edadLa verdad es que las residencias cuentan con enfermeras y médicos además de con otro personal sanitario y ofrecen servicios a los residentes.  La verdad es también las residencias llegan a algún acuerdo (que varía de comunidad en comunidad y a veces de residencia en residencia) para que la atención sanitaria que presta el médico de la residencia pueda convertirse en recetas de medicamentos emitidas por la sanidad pública.  Y por último, en cada comunidad autónoma cómo esas recetas se acaban convirtiendo en medicamentos también supone una realidad variada.

 

El hecho de que no exista un sistema uniforme de funcionamiento ha llevado en ocasiones a que hayan aparecido presuntos fraudes que después, examinados con detalle se han quedado en nada.

 

Una de las preguntas claves es ¿Pueden las residencias llevar las recetas a la farmacia que decidan? o, formulada de otra forma ¿Cuál es el mejor modo de suministrar los medicamentos y los pañales a las residencias?

 

El periódico El Global de 20 de febrero de 2015 nos trae un intersante artículo titulado Suministro a residencias geriátricas.  Las comunidades hacen la guerra por su cuenta en el que se pinta un cuadro general de la situación basándose en un informe que presentó en noviembre de 2014 la asociación Adefarma y que pone de manifiesto la gran diferencia de procedimientos que existe entre diferentes comunidades autónomas.

 

En algunas las residencias llevan las recetas directamente a la oficina de farmacia, en otras dependiendo del tamaño hacen lo mismo o deben acudir a una farmacia hospitalaria.

 

Al final parece que desde cada comunidad se busca la forma de ahorrar en medicamentos entre aquellos que más los consumen que son las personas mayores dependientes y frágiles que viven en residencias.

 

Desde Inforesidencias recomandamos mucho la lectura del artículo y del estudio.