11/04/2007

11 DE ABRIL DIA INTERNACIONAL DEL PARKINSON



La enfermedad de Parkinson es la segun segunda enfermedad degenerativa más frecuente en los mayores de 65 años. En estos momentos afecta a más de cuatro millones de personas en todo el mundo la padecen y cerca de 100.000 en nuestro país. Aunque su origen continúa siendo una incógnita, un estudio publicado en Estados Unidos asegura que fumar cigarrillos y beber café frena el desarrollo de la enfermedad.

 

Según publica el diario El Mundo Los familiares y pacientes tienen puestas muchas de sus expectativas en la recientemente aprobada Ley de Dependencia, que ha inspirado el lema de este año: 'Parkinson, Enfermedad, Discapacidad y Dependencia'. Carles Guinovart, enfermo de Parkinson y presidente de la Federación Española de Parkinson, considera que "la Ley de Dependencia viene a crear nuevos derechos sociales en materia de asistencia a personas en situación de dependencia". Y añade satisfecho que "se reconoce la labor que, en silencio, están desarrollando los cuidadores, se crean servicios para poder atender a las personas con dependencia y facilitar el respiro familiar (ayuda a domicilio, teleasistencia, centros de día y de noche y centros residenciales), todos ellos servicios que las asociaciones de Parkinson, entre otros colectivos, venimos reclamando desde hace años"

La enfermedad cursa con un amplio repertorio de síntomas y la discapacidad es progresiva. Para comprenderla lo mejor posible es fundamental que los profesionales sanitarios informen a los familiares y a los pacientes. La realida es que el parkinson es un transtorno neurológico, crónico y degenerativo que afecta al sistema nervioso central y que provoca la pérdida de control del movimiento, rigidez muscular, temblores y problemas de equilibrio y coordinación. Desde la Federación Española de Parkinson (FEP) recuerdan que los síntomas físicos no son os únicos asociados a la enfermedad, sino que la depresción ocasiona también en el paciente distintos grados de discapacidad y dependencia que repercuten tanto en su calidad de vida como en la de los que le rodean.

En la actualidad, hasta un 20% de los pacientes con enfermedad de Parkinson ha sido diagnosticado antes de los 40 años y uno de cada diez enfermos tiene menos de 50 años. Un diagnóstico adecuado y precoz permite instaurar una terapia que mejore la calidad de vida de los pacientes y aumentar su expectativa de vida. Asimismo, para un correcto manejo del paciente se recomienda aunar la terapia médica indicada con fisioterapia, logopedia, terapia ocupacional y atención psicológica.

El origen de la enfermedad todavía es desconocido. Los tratamientos disponibles hoy en día son sintomáticos y están orientados a restaurar los niveles cerebrales de dopamina –responsable de las alteraciones motoras como el temblor, la rigidez o la bradicinesia-. La levodopa –sustancia que en el cerebro se convierte en dopamina, cuyo déficit provoca los síntomas- es el tratamiento más eficaz y el más utilizado. Aunque su administración produce una mejoría clínica en los pacientes y actúa eficazmente sobre la hipocinesia, el temblor, la rigidez y los trastornos posturales, tras aproximadamente cinco o seis años va perdiendo efectividad y se empieza a asociar con importantes efectos adversos. Gracias a nuevas combinaciones farmacológicas se consigue una mayor eficacia del tratamiento y durante más tiempo.

La cirugía para tratar el Parkinson es una segunda revolución en el tratamiento de esta enfermedad después de la aparición de los fármacos. La implantación de electrodos en el cerebro es la mejor opción para un tipo de enfermos de Parkinson concreto. Según el neurólogo de la Clínica Universitaria de Navarra, José Obeso, "lo ideal es un paciente menor de 65 años, cuanto más joven mejor, con enfermedad de Parkinson de menos de 15 años de evolución".Este método se aplica en muchos centros públicos. La lista de espera es un gran problema porque los candidatos a la cirugía lo son durante una fase concreta de su enfermedad y no pueden esperar.

Esta semana se ha publicado en Estados Unidos el fumar cigarrillos y beber café pueden evitar el riesgo de desarrollar la enfermedad de Parkinson, según un nuevo estudio en la publicación de abril de Archives of Neurology. "Lo que nos dice este estudio es que hay una relación entre fumar cigarrillos y el consumo de cafeína que altera de manera biológica la enfermedad de Parkinson”, dijo el Profesor William Scout, uno de los investigadores del Instituto del Genoma Humano de la Universidad de Miami. Este estudio de control de caso de aquellos con la enfermedad en familias incluyó 356 pacientes con la enfermedad de Parkinson (de 66 años de edad media) y 317 de los miembros de su familia (de 64 años de edad media). Los pacientes con la enfermedad de Parkinson eran 44 por ciento menos probable informan que han fumado y 70 por ciento menos probable informan que fuman actualmente comparado con los familiares que no son afectados por la enfermedad, descubrieron los investigadores.Los estudios previos han sugerido que los fumadores y bebedores de café tienen un riesgo menor de desarrollar la enfermedad de Parkinson. Sin embargo, es el primer estudio que tiene en cuenta el consumo de cafeína y cigarrillos dentro de familias afectadas por la enfermedad, dijeron los investigadores. Sin embargo, William Scout también enfatizó en que "son (cigarrillos y cafeína) sólo piezas del embrollo de un rompecabezas y estamos juntándolas, pero todavía no tenemos todas las piezas por lo tanto no lo tenemos muy claro todavía”.