26/07/2016

Avanza la detección del alzhéimer hasta la primera infancia

El alzhéimer es una enfermedad neurodegenerativa de causa desconocida que se manifiesta como deterioro cognitivo y trastornos de conducta. Se asocia al deterioro propio de personas de edad avanzada, pero parece que podría dar señales desde la infancia.

Detección del alzheimerUn nuevo estudio realizado por investigadores de la Universidad de Hawai,en Honolulu, dirigido por Linda Chang, investigadora del centro y miembro de la Academia Americana de Neurología, indica que se han descubierto que genes relacionados con el alzhéimer que pueden alterar el desarrollo cerebral en niños de tres años.

El estudio se ha publicado en la edición digital de Neurology, la revista médica de la Academia Americana de Neurología.

Actualmente, los métodos de detección de la enfermedad se ponen en marcha cuando las personas llegan a una edad avanzada o cuando aparecen los primeros síntomas, sin embargo, según esta investigación, el desarrollo del alzhéimer comienza en los primeros años de vida.

Para elaborar el estudio se creo a una base de datos de imágenes cerebrales y test cognitivo de 1 187 niños y adolescentes sanos de entre 3 y 20 años. Una vez categorizada, se analizó una variable de genes específica asociada al riesgo de contraer la enfermedad llamada Apolipoproteína-E o gen APOE. Cada persona posee un par de estos genes, épsilon 2, 3 o 4, uno de cada padre, de manera que se pueden encontrar hasta seis variables de este gen: E2E2, E3E3, E4E4, E2E3, E2E4 y E3E4.

Se sabe que las personas portadoras de la variante épsilon 4 (E4) del gen de la apolipoproteína-E (APOE) son más propensas a desarrollar alzhéimer.

Según la investigación, algunos de los niños que presentaban la copia E4 tenían un hipocampo, el área donde reside la memoria, sensiblemente más pequeño que otros individuos de su edad, un 5 %. También tenían más pequeñas ciertas zonas de la corteza cerebral relacionadas al reconocimiento de objetos y toma de decisiones.

Otro dato fue que los jóvenes que presentaban hasta dos copias de la variante E4, también con un hipocampo más pequeño, rendían peor ante algunos test cognitivos.

Ya antes, diversos estudios habían mostrado que las personas con la variante épsilon 4 del gen de la apolipoproteína-E son más propensos a desarrollar alzhéimer que las personas con las otras dos variantes del gen, épsilon 2 y 3.

Aunque no se pueden sacar conclusiones generales, las investigaciones sugieren que el alzhéimer puede ser una enfermedad que se desarrolla durante toda la vida.  Por este motivo, aunque solemos relacionar la demencia Alzhéimer como una cuestión que tiene que ver con residencias de tercera edad, centros de día y otros servicios de atención a personas en situación de dependencia, la verdad es que podríamos empezar a trabajar en la prevención desde las guarderías.

Estos datos no deben causar temor, es una realidad que está ahí, sino, al contrario, es abrir una puerta a la detección precoz y a las terapias preventivas que podrían frenar la aparición de la enfermedad.

Como dice la autora del estudio: «El estudio de estos genes en los niños pequeños puede, en última instancia, darnos los primeros indicios de que pueden estar en riesgo de demencia en el futuro y, posiblemente, incluso ayudarnos a desarrollar formas de evitar que ocurra la enfermedad o retrasar el inicio de la patología».

Como otras veces decimos, la investigación es la esperanza de los enfermos actuales y sus familias, estén en sus domicilios o en centros geriátricos especializados, pero, sobre todo, es la esperanza de los enfermos del futuro.

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