04/08/2015

Beneficios del ejercicio físico en la tercera edad: una nueva demostración

La Universidad de Oslo, Noruega, ha realizado un estudio que concluye que realizar actividad física en la edad adulta es tan beneficioso como dejar de fumar. Este centro evaluó a 5.700 adultos mayores a los que dividió en dos grupos, los realizaban actividad física y quienes, por el contrario, llevaban una vida sedentaria. El estudio concluyó que quienes realizaban más actividad física vivían un promedio de cinco años más que aquellos que llevaban una vida sedentaria.  

 

Ventajas el ejercicio físico en la tercera edad

 

Importancia del ejercicio en la tercera edadLos especialistas en Geriatría y médicos de familia en general recomiendan llevar una vida lo más activa posibleLa edad no debe ser nunca un excusa para hacer algo de ejercicio, pues si bien a los ochenta años no es habitual, aunque hay casos, la asistencia a clases de pilates o correr por las calles, no debemos pensar que esa es la única opción de ejercicio en la tercera edad. Dar un buen paseo, media hora de piscina o un programa de ejercicios preparado por un especialista son opciones excelentes y al alcance de todos, si no hay impedimentos físicos sustanciales. Treinta minutos son suficientes, aunque si es más, mejor. 

 

Un nuevo estudio destaca las ventajas

 

El estudio señala que la actividad física moderada en la edad madura reduce en un 40 % la probabilidad de muerte relacionada a enfermedades cardiovasculares. Por su parte, Organización Mundial de la Salud (OMS) indica que las personas mayores físicamente activas presentan menos tasas de cardiopatías coronarias, hipertensión, accidentes cerebrovasculares, diabetes tipo 2, cáncer de colon y de mama, y depresión. Además, evidencian una mayor salud funcional, es decir, un menor riesgo de caídas y un mínimo peligro de limitaciones funcionales moderadas y graves.  

Aplicable en casa y en las residencias de mayores

 

Es importante ser constante, pues el ejercicio debe ser una práctica regular, por lo que es importante si vivimos en una residencia geriátrica participar en las actividades físicas programadas y si vivimos en un domicilio, movernos, salir y apuntarse, si es posible, a actividades en centros deportivos o sociales del barrio. Si se hace, los especialistas señalan una serie de ventajas inmediatas: aumenta la sensación de bienestar general, controla el peso del cuerpo, rebaja la grasa corporal, disminuye el estrés y el insomnio, mejora la salud física y psicológica de forma general y fortalece el concepto de autoestima y de la imagen corporal.  

 

Si además del ejercicio moderado y que proporciona bienestar físico y emocional, cuidamos que nuestra alimentación sea equilibrada y estar, la probabilidad de que vivamos más aumenta, pero lo que es mejor, lo que es seguro es que sean los años que sean, viviremos mejor.