26/12/2016

Celebrar una feliz Navidad con una persona con alzhéimer en casa

Las fiestas de Navidad no siempre son bienvenidas cuando tenemos en nuestro entorno una persona con alzhéimer. A los recuerdos emotivos, que se hacen particularmente difíciles, se unen situaciones que pueden alterar a las personas afectadas y tanto ellas como quienes están a su lado sufrir un extra de ansiedad y estrés.

Puede darse situaciones variadas, que la persona con alzhéimer viva con su familia y en esas fechas se viaje o que acuda más gente a casa, aumenten las celebraciones con el consiguiente ajetreo e incluso la decoración navideña sea causa de alteraciones; que viva en una residencia para mayores y se traslade durante las fechas al domicilio familiar, con la consiguiente desubicación; o que se quede en la residencia para mayores, lo que no deja de ser un trago duro para ella, si conserva consciencia de las fechas y de su situación y para su familia, que no puede compartir las celebraciones.

Para aquellas que van a estar con su familia la Fundación Pasqual Maragall se ofrece una serie de recomendaciones para que la Navidad sea un tiempo en el que familiares, cuidadoresy enfermos puedan disfrutar.

Navidad con AlzheimerLo primero que debe hacerse es informar familiares y amigos del estado de la persona y proporcionarles unas pautas básicas para que se comporten con el enfermo con naturalidad y sin temor. Entender, asumir, comprender, permanecer tranquilos, dirigirse la persona de uno en uno… mitiga las posibles incidencias que se puedan producir, pues todos sabrán que son fruto de la enfermedad.

Es aconsejable implicar a los niños en las celebraciones y animarles a que se relaciones con la persona mayor afectada con naturalidad. Será beneficioso para las dos partes.

Debe haber un espacio para lapersona enferma al que esta se pueda retirar si está cansado, nervioso o quiere estar sola. También es bueno tener prevista alguna actividad que sepamos que le agrada y relaja.

La persona cuidadora debe también intentar relajarse y disfrutar, debe solicitar ayuda para preparar las cenas y celebraciones e involucrar a los familiares y amigos para que estén pendientes de la persona enferma mientras ella hace la compra, se relaja...

Si la familia tiene alguna tradición como cantar villancicos, hacer determinados regalos en un determinado día, comer siempre un mismo plato… debe mantenerse, es importante para todos incluida la persona con alzhéimer.

Si se produce un comportamiento inadecuado debe actuarse con naturalidad e intentar distraer al enfermo para que centre su atención en alguna otra cosa.

Si no hay visitas familiares, porque así se decide, porque la circunstancia lo aconseja o por el motivo que sea, no debe dejarse de celebrar, si ese es el deseo.

Se puede decorar la casa, poner las luces y el belén con la ayuda de la persona enferma. No hay que privarse de platos típicos, turrones, mazapanes ni brindis.

Se puede y se debe afrontar el momento con positivismo y alegría. Vivir el presente con buen ánimo no solo será bueno para cuidadores y familiares, sino que hará más fácil que nuestro familiar se contagie y también lo haga.