11/12/2015

Cuidado con las caídas de las personas mayores

El día 3 de octubre fue el Día de las Personas con Discapacidad y una de las causas más frecuentes de discapacidad física sobrevenida en las personas de edad avanzada son las caídas.

Para evitarlas en lo posible es aconsejable cierta prevención que minimice el riesgo, como ajustar la actividad física, vigilar la medicación o revisar los posibles riesgos que pueda haber en el domicilio o la residencia de tercera edad donde se viva.

Caídas en el ancianoDesde Sanitas Residencial nos hacen llegar una información que es de gran interés divulgar al respecto donde se señala que las caídas afectan a un 30 % de los mayores de 65 años y a un 50 % de los mayores de 80 años, que una de cada 10 caídas genera lesiones graves, como fracturas de cadera. Dado que el grado de recurrencia es el 50 %, el miedo a volver a caerse puede convertirse en el inicio de una discapacidad

Se trata de uno de los problemas más frecuentes en la población mayor. Según estudios recientes del Sistema Nacional de Salud, alrededor de un 30 % de los mayores de 65 años y un 50 % de los mayores de 80 años que viven en comunidad se cae al menos una vez al año. La mitad tienecaídas recurrentes, es decir, se vuelve a caer en el mismo año. La caída es, por tanto, un factor de riesgo para sufrir nuevas caídas. «Incluso puede provocar el denominado síndrome del temor a caerse que supone el inicio de la discapacidad en el anciano», advierte el doctor David Curto, jefe de Gestión Asistencial de Sanitas Residencial.

«La causas son múltiples, muchas veces no existe una causa evidente. Por eso hay que intentar minimizar las causas detectables externas como calzado inadecuado, muebles, alfombras o suelos resbaladizos y las causas intrínsecas de la persona como medicaciones o patologías crónicas», añade el doctor Curto.

Junto a la alta prevalencia, hay que tener en cuenta las consecuencias de este problema. Según datos del SNS, más de un 70 % tiene consecuencias clínicas como fracturas, heridas o esguinces y más de la mitad presenta secuelas posteriormente. Así, el 50 % de las personas mayores que sufren una fractura por una caída no recupera el nivel funcional previo. Además, una de cada diez caídas genera lesiones graves que incluyen la fractura de cadera.

En general, en población mayor de 65 años con un estado saludable, mantener una actividad física habitual y una alimentación equilibrada son dos hábitos que protegen de sufrir caídas. Para el caso de los mayores de 65 años con un estado de salud frágil se requiere un abordaje personalizado con acciones concretas para cada caso.

En la evaluación de riesgos de caída se tienen en cuenta factores como haber sufrido caídas previas, trastornos de la marcha o el equilibrio, el estado de nutrición e hidratación, la medicación así como el estado del hogar. Es importante también abordar cuadros clínicos específicos y enfermedades crónicas frecuentes en esta edad como depresión, diabetes, osteoporosis o artrosis. En base a la valoración de riesgos, tres son las principales líneas de prevención:

  • Programa de actividad física que trabaje la resistencia aeróbica, la flexibilidad, el equilibrio, la fuerza o la potencia muscular: caminar, pedalear, agacharse, subir y bajar escaleras, estiramientos, yoga o practicar pilates.
  • Ajuste de la medicación los cambios bruscos de temperatura, tanto para revisar la polimedicación o consumo de cinco o más fármacos al día como para corregir posibles prescripciones inadecuadas.
  • Revisión del hogar para modificar cualquier riesgo pues más del 50 %.