30/07/2015

Decálogo de SARquavitae para evitar los golpes de calor en verano

 Ante las sucesivas de calor y atendiendo a las necesidades de las personas mayores, SARquavitae, empresa que gestiona diversos servicios de atención a personas mayores dependientes en España y Andorra,  ha elaborado un decálogo de recomendaciones para ayudar a evitar los que las altas temperaturas les pueden causar. Las personas mayores son más sensibles al calor debido a diversos factores fisiológicos que desestabilizan su balance hídrico (relación entre los líquidos que entran y salen del cuerpo), por ejemplo: dificultad para moverse, lo que conlleva sedentarismo y obesidad, enfermedades crónicas que dificultan la sudoración y el consumo de algunos fármacos...
 
hidratación en la tercera edadEl desequilibrio en el nivel de líquidos puede derivar en problemas como la deshidratación leve, agotamiento por las altas temperaturas o un golpe de calor que puede provocar fiebre, mareos, vómitos, calambres musculares y confusión. Josep Pascual, Director Técnico Asistencial de SARquavitae explica que «con la llegada del verano es importante establecer una serie de pautas para que las personas mayores mantengan una hidratación adecuada. Entre otras medidas, se deben modificar las rutinas teniendo en cuenta las horas de más calor en las que se evitará estar en la calle y se deben introducir cambios en la dieta que van a ayudar a las personas mayores a sobrellevar las altas temperaturas».
 
Por ese motivo detallan diez consejos que ayudan a evitar la deshidratación y los golpes de calor:
 
1. A partir de los sesenta años muchas personas pierden la sensación de sed. Los familiares y cuidadores de las personas mayores deben estar atentos y ofrecer líquidos a las personas mayores.
2. Ingerir entre 2 y 3 litros de líquido al día en forma de pequeñas cantidades. Si son inevitables las altas temperaturas, incrementar la cantidad de 250 ml.
3. Evitar los paseos o salidas en las horas de más calor, entre las 12:00 h y las 19:00 h.
4. Incrementar el consumo de verduras, hortalizas y fruta. Estos alimentos contienen el 80 % de agua y son ricos en nutrientes. Los gazpachos y sopas frías de verduras son una opción excelente.
5. La temperatura del espacio donde se encuentre una persona mayor deberá ser de 25 grados.
6. Revisar la medicación por si interactúa con el calor y, en ese caso, comunicarlo al profesional sanitario de referencia por si fuera necesario modificarla.
7. Mantener los tratamientos farmacológicos en un lugar fresco y seco, pues el calor puede modificar su composición.
8. Mantener las persianas bajadas para evitar el calor en las horas más calurosas del día y abrir las ventanas a partir de la puesta de sol.
9. Utilizar prendas de vestir finas y de colores claros si se sale a pasear.
10. Evitar paseos largos y grandes esfuerzos en personas mayores con problemas de movilidad. 
 
Estas pautas, con seguridad son seguidas en las residencias de mayores, pero para que tengan su mayor efecto deberían ser también seguidas por parte de las personas ancianas que viven en sus domicilios solas o con familiares.