02/03/2006

DECÁLOGO PARA ESCOGER UN SAD SEGÚN INFORESIDENCIAS.COM

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Hace tan sólo unas semanas, Inforesidencias.com hizo público un decálogo mediante el que se pretende dar ayudar a las personas mayores y a sus familiares que están buscando una plaza de residencia asistida. Dada la buena acogida que ha tenido este documento, hemos elaborado un nuevo decálogo esta vez orientado hacia las personas que buscan un servicio de atención a domicilio (S.A.D).

Vale la pena advertir que está pensado básicamente para tenerlo en cuenta a la hora de contratar de forma privada un servicios de atención a domicilio. El contenido del mismo es el siguiente:

1. Compruebe que la empresa prestadora del servicio está legalmente constituida y posee la acreditación Pública correspondiente

Aunque parece una obviedad, para este tipo de servicios no lo es. Como ya manifestó anteriormente Inforesidencias.com, todavía son muchas las "Pseudoempresas" de atención domiciliaria que ofrecen sus servicios sin ningún tipo de legitimidad y sin ofrecer garantías al usuario. Aunque, en buena parte de España no sea un requisito imprescindible para poder prestar estos servicios la acreditación de Servicios Sociales, nosotros consideramos el muy valorable dado que ofrece implícitamente un conjunto de garantías al usuario final.

2. Valore positivamente que le ofrezcan un estudio sociosanitario de sus necesidades

Cada persona posee unos condicionantes relacionados con su propia persona ( su salud, sus costumbres..) , familia ( si vive solo o no, y con quién), entorno ( su barrio, sus amistades...) e incluso su hogar ( si vive en una casa aislada o en un cuarto piso sin ascensor p.ej.). Por ello es importante que un profesional social conozca y valore todas estas variables a la hora de establecer qué servicios necesita, con qué frecuencia y bajo la intervención de qué tipo de profesionales. Todo ello a buen seguro repercutirá en una mayor satisfacción por parte del usuario una vez iniciada la prestación del servicio.

3. No contrate el servicio sin antes haber recibido un presupuesto personalizado de los servicios requeridos.

Por regla general los servicios asistenciales a domicilio se planifican de una forma individualizada conjugando lo que solicita la persona mayor o sus familiares y la propuesta de la empresa de SAD. Es por ello que, para evitar sorpresas posteriores es importante conocer qué incluirá el paquete diseñado y cómo se tarificará.

4. Conozca de antemano las medidas que aporta la empresa en caso de inadaptación del personal o insatisfacción con el servicio.

Si se contratan servicios de atención personal, puede darse el caso de que el profesional que cubra el servicio no sea "afín" a la persona que debe atender. Esta circunstancia no tiene el porqué estar ligada a una falta de profesionalidad por parte de éste sino tal vez simplemente a una falta de entendimiento entre el prestador y el prestario. Dicho de otra forma, entre el cuidador y la persona mayor debe existir una especie de "matrimonio asistencial" para que los objetivos se logren. Por consiguiente la empresa de SAD debería establecer mecanismos para solucionar las posibles situaciones que se pudiesen producir y ofrecer las garantías oportunas a las familias.

5. Solicite la firma de un contrato.

Es fundamental que la persona mayor y/o su familia establezcan por escrito, y bajo contrato todas las características de la prestación asistencial. De esta manera no sólo quedará determinado el servicios, su lugar de prestación, horarios, tarifas, características del personal, personas de referencia etc., sino también las obligaciones de las partes, sobretodo las que conciernen a la empresa de SAD. Será muy importante que la parte contratante conozca y firme este contrato antes del inicio de los servicios.
Así como en las residencias, los contratos son estandares para todos los residentes, en la atención domiciliaria es todo lo contrato, dado que cada uno debe atenerse a las circunstancias personales de cada usuario.

6. Exija que la empresa disponga de una póliza de responsabilidad civil para cubrir potenciales contingencias.

De esta forma la familia posee más tranquilidad ante cualquier circunstancia nefasta que se pudiese producir, y la empresa ofrece una garantía más de profesionalidad.

7. Asegúrese que el personal que prestará el servicio posee la formación adecuada para realizar las tareas encomendadas.

Existen diferentes perfiles profesionales que pueden actuar en el domicilio. La figura básica y central para atender a la persona y a su entorno es la trabajadora familiar o auxiliar de geriatría, aunque este perfil abarca gran parte de las necesidades del mayor también puede darse la circunstancia, por ejemplo, de que se requiera curar úlceras, pinchar inyecciones... en tales situaciones sólo podría actuar un/a diplomado en enfermería.

8. Pida garantías de que este personal posee una relación laboral con la empresa de servicios

Por desgracia todavía encontramos a empresas que, para poder ofrecer servicios a más bajo coste no contratan al personal o si lo hacen es por menos horas de las que en realidad trabajan. Dejando de lado todas las consideraciones a hacer con respecto a la empresa de SAD, esta circunstancia puede perjudicar a la familia dado que quiénes están dispuestos a someterse a este tipo de "pseudorelación laboral" con sus empresas, suelen ser personas con problemas para ser contratadas ( o bien porque son ilegales, bien porque están percibiendo el subsidio de desempleo, bien porque no tienen la formación adecuada).

9. Conozca las instalaciones desde las que se gestionará el servicio. Desconfie de los despachos itinerantes.

Y si la empresa se encuentra en una planta baja a nivel de calle mucho mejor. De esta forma podrá conocer quiénes gestionan el servicio, podrá acudir siempre que quiera y tendrá un lugar de cita si en algún caso necesita reunirse con el equipo profesional que atiende a su familiar. Este elemento da seguridad a la vez que implicitamente corrobora algunas de las cuestiones analizadas en los primeros puntos de este decálogo.

10. Requiera la existencia de una persona de referencia en la empresa con la que evaluar el seguimiento del servicio

Es básico que la persona mayor y/o sus familiares puedan contactar periódicamente con una misma persona para evaluar el seguimiento del servicio, poder modificar cualquier aspecto relacionado con el servicio e incluso que interceda en cualquier situación que se pueda provocar entre alguno de los agentes implicados en la prestación del servicio que no son pocos ( la/s persona/s mayor/es, su familia, el profesional que acude a domicilio y la propia empresa de SAD).