08/12/2004

DEMENCIA EN RESIDENCIAS

LA IMPORTANCIA DEL DIAGNÓSTICO PRECOZ EN LA ATENCIÓN A PERSONAS CON DEMENCIAS

Especialistas en atención a tercera edad de todo el país asistieron en Zaragoza a la VI Jornada de la Fundación SAR, que este noviembre, abordó el problema de la atención residencial a personas mayores con demencias. Durante las sesiones se hizo hincapié en la importancia del diagnóstico precoz y en la necesidad de que no se dé la espalda a un grupo de pacientes cada vez más amplio.

La VI Jornada de la Fundación SAR fue inaugurada por Higinio Raventós, presidente del Grupo SAR, en el transcurso de un acto en el que estuvieron presentes Miguel Gargallo, teniente de alcalde del Ayuntamiento de Zaragoza; María Fernanda Pérez, directora provincial del Instituto Aragonés de Servicios Sociales; y María Dulce Fontanals, directora de la Fundación SAR.

Higinio Raventós subrayó que "El porcentaje de población mayor va en aumento y los cuidados por parte de la familia disminuyen debido a los cambios que ha experimentado nuestra sociedad. Todo ello nos obliga a reflexionar, ya que estamos ante un problema que va a ir a más. Por primera vez nos encontramos con un Gobierno que ha puesto sobre la mesa esta cuestión y que se muestra dispuesto a regularla", señaló el presidente de SAR.

La doctora Mercè Boada, directora médica de la Fundación ACE, pronunció la conferencia magistral de la jornada, que dedicó sobre todo a la enfermedad de Alzheimer, la demencia con mayor prevalencia de entre todas las que afectan a la persona mayor. La especialista recordó que los fármacos han modificado de forma notable la evolución de esta patología, retrasando en muchas ocasiones el ingreso del paciente en la residencia.

"Con medicación, el paciente puede llegar a mejorar su capacidad para ponerse en pie, lavarse, vestirse o usar el inodoro. Evidentemente, en el ámbito familiar todo esto tiene mucha importancia, pero en una residencia también. El plan terapéutico supone una mayor autonomía para el enfermo y, en general, más calidad de vida, lo que se traduce en una menor carga para el cuidador", afirmó.

La directora de la Fundación ACE recordó que suelen transcurrir 18 meses desde que se producen los primeros síntomas hasta que la enfermedad de Alzheimer es diagnosticada y señaló que "tenemos capacidad para efectuar el diagnóstico en una fase mucho más precoz. No debe haber un solo caso de Alzheimer sin diagnosticar y conviene recordar en todo momento que si administramos un tratamiento específico en las fases iniciales de la enfermedad obtenemos mayores beneficios, retrasando la evolución de la patología".

Ahorro en gasto sanitario

Según los datos expuestos durante la VI Jornada de la Fundación SAR, casi el 60% de las personas mayores que ingresan en una residencia de tercera edad padece demencias, bien neurogenerativas -tipo Alzheimer- o de etiología vascular. El hecho de que la mayoría de las personas llegue a la residencia sin un diagnóstico previo hace que menos de un 5% de los pacientes de Alzheimer esté tratado adecuadamente con fármacos específicos contra esta enfermedad.

La doctora Boada manifestó que, al retrasar el diagnóstico, "se está produciendo un ahorro subliminal en cuidados de salud sin que la población se dé cuenta de ello. Para la familia, esto supone una falta de apoyo, para el profesional una falta de reconocimiento y para la comunidad científica una falta de progreso hacia una solución a este problema".

Según la presidenta de la Fundación ACE, todo ello demuestra que "en el sistema sanitario no hay un franco interés ni se dedica suficiente tiempo al diagnóstico de la persona con demencia. Puede decirse que es una población muy poco considerada dentro de la atención primaria, no sólo en España sino también en países como Estados Unidos o Australia. Fundaciones y asociaciones de pacientes deben poner en evidencia la situación de estos enfermos para que no sean borrados del mapa sanitario".

La importancia de la Atención Primaria

El doctor Miquel Aguilar, director de la Unidad de Diagnóstico de Demencias del Hospital de Terrassa, recordó el importante papel que debe desempeñar el médico de Atención Primaria en la detección de estas patologías, al tratarse del profesional que mejor conoce al paciente y su entorno. "La demencia -dijo- debe afrontarse con equipos interdisciplinares, una aproximación al enfermo y su familia, y un diagnóstico clínico, familiar y social. Para plantear una buena estrategia terapéutica, el diagnóstico debe ser médico y social".

El especialista del Hospital de Terrassa detalló cómo es la atención a los enfermos con demencias en este centros sanitario. Para conocer a fondo cada caso y hacer un diagnóstico adecuado, se dedica una hora al paciente en la primera visita. Además, con el fin de obtener mayor información, un trabajador social intercambia impresiones con la familia, siempre con el conocimiento del enfermo. En una segunda visita se informa al paciente y su familia y se pone en marcha una estrategia terapéutica. Los profesionales del centro suelen discutir cada semana los distintos casos, tanto desde un punto de vista médico como social.

El doctor Aguilar se mostró esperanzado por los cambios que se están produciendo en el abordaje de las demencias. "En el Congreso de Filadelfia celebrado este año se puso de manifiesto que actualmente hay más de 1.000 vías distintas de investigación de estas enfermedades. Sin duda, el panorama se está transformando. El diagnóstico precoz tiene una enorme importancia, pero también es fundamental que las familias sepan de qué muere el paciente. Por ello habría que facilitar la donación de órganos cerebrales, de modo que se pueda investigar las causas de los fallecimientos. Creo que esta información va a tener una gran importancia dentro de unos años", afirmó.

Por su parte, el doctor Vicente Alcubierre, director de Atención Sociosanitaria del Gobierno de Aragón, realizó una valoración actual del sector y se planteó el
interrogante de si "el apoyo decidido al familiar cuidador principal" será
una de las inversiones sociales a potenciar como solución a la problemática
del sector.

Especialización

Durante la VI Jornada de la Fundación SAR se analizó también la prevención de riesgos en los cuidados a personas con demencias. La elección de una buena residencia es vital para que el cuidado que recibe la persona mayor sea el adecuado. "A veces, en los centros hay grandes lujos, pero no buenos cuidados. Es muy importante que en las residencias haya unidades exclusivas para personas con este tipo de problemas, con lo que se mejora, además, la relación con el resto de los internos. También es importante la especialización del personal", señaló la doctora Pilar Mesa, presidenta de la Sociedad Aragonesa de Geriatría y Gerontología.

La especialista hizo un repaso de los riesgos que pueden presentarse en el cuidado a este grupo de pacientes. "En la fase moderada de la enfermedad, por ejemplo, el cuidador puede caer en la tentación de sustituir al paciente en toda su actividad diaria, una actitud que conviene evitar", dijo.

La doctora Mesa recordó que los enfermos de Alzheimer sufren más caídas que la población general, por lo que padecen 7 veces más fracturas de cadera que la persona mayor sin demencia. Otro de los trastornos más habituales en él es el de la incontinencia. "El problema es que los fármacos contra la incontinencia están contraindicados porque empeoran las facultades cognitivas.