01/09/2009

GRIPE A Y RESIDENCIAS

La Gripe A se está convirtiendo en la "pandemia anunciada", por suerte para todos.  Parece que el avance es lo suficientemente lento como para que dé tiempo a prepararse.

El Ministerio de Sanidad tiene una página de información y, junto a patronales y Sindicatos, han elaborado una gúia para la elaboración de un plan de las empresas o centros de trabajo frente a emergencias generadas por la nueva gripe (ver en la web de CCOO).

Un aspecto fundamental de la prevención será la campaña de vacunación que el gobierno central y de todas las autonomías han consensuado el 31 de agosto y que implica ofrecer la vacuna a:

Personas de 65 o más años de edad; menores de 65 años con una condición clínica especial que implica un alto riesgo de complicaciones derivadas de la gripe o en los que la enfermedad pudiera provocar una descompensación de su condición médica; niñas/os (mayores de 6 meses) y adultos con enfermedades crónicas cardiovasculares o pulmonares, incluyendo: displasia bronco-pulmonar, fibrosis quística y asma.

También las niñas/os (mayores de 6 meses) y adultos con enfermedades metabólicas crónicas, lo que incluye: diabetes, insuficiencia renal, hemoglobinopatías y anemias, asplenia, enfermedad hepática crónica, enfermedades neuromusculares graves o inmunosupresión, incluida la originada por la infección de VIH o por fármacos o en los receptores de transplantes.

Así mismo figuran las personas que conviven en residencias, instituciones o en centros que prestan asistencia a enfermos crónicos de cualquier edad; niñas/os y adolescentes, de 6 meses a 18 años, que reciben tratamiento prolongado con ácido acetilsalicílico, por la posibilidad de desarrollar un síndrome de Reye tras la gripe y mujeres embarazadas, preferiblemente a partir del segundo trimestre del embarazo.

Dentro de los profesionales que podrán ser vacunados se encuentran: profesionales sanitarios y parasanitarios, con especial énfasis en los que atienden a pacientes de algunos de los grupos de alto riesgo descritos; personas que trabajan en instituciones geriátricas o en centros de cuidados de enfermos crónicos y que tienen contacto directo con los residentes así como cuidadores domiciliarios a pacientes de alto riesgo o ancianos

Así las cosas, la vacunación, que será siempre voluntaria, afecta de lleno al sector de la atención a personas mayores.

La vacuna estará disponible para principios de noviembre aunque quizás haya algunas disponibles en octubre.