28/09/2012

LARES DENUNCIA LA COMPLICADA SITUACIÓN DEL SECTOR SOLIDARIO

Nadie parece quedar a salvo de la crisis ni de la penuria que la misma genera.  Hasta las monjas están sufriendo la situación.  Esto es lo que se desprende del informe que acaba de difundir la patronal LARES que agrupa, a través de sus asociaciones autonómicas, a 900 empresas que atienden a unos 70.000 mayores. Se trata de centros promovidos o gestionados por congregaciones religiosas, pertenecientes a fundaciones, Cáritas y otras ONG’s.

Lares explica que en sus centros se atiende tanto a usuarios de acceso libre como a beneficiarios de financiación pública mediante plazas concertadas lo que les obliga a cumplir con unas elevadas exigencias materiales y de personal.

Mapa de la situación por comunidadesEl informe, después de exponer unos aspectos generales se detiene en la situación en cadas comunidad autónoma y traza un mapa en el que se indica de forma gráfica esta situación. Estos son los aspectos comunes:

• Retrasos en el pago de las plazas y los servicios concertados con importantes acumulaciones de deuda que ponen en riesgo la viabilidad de los centros.

 

• Bajada de los precios de los servicios concertados mientras se mantienen las ratios de personal y los niveles de exigencia.

• Evaluación a la baja de los niveles de dependencia de los usuarios generando un descuadre deficitario entre la dependencia reconocida y la atención requerida.

• No existe reevaluación de los usuarios, que avanzan naturalmente hacia mayores niveles de dependencia y cuyas necesidades de atención deben ser asumidas por el centro.

• Las plazas concertadas no se cubren pero se mantiene los niveles de exigencia por parte de las Administraciones. Esta situación provoca un gasto desaprovechado para la administraciones que deben abonar, en ocasiones, la cuota de reserva de plaza. Y un coste innecesario a las residencias que deben mantener ratios de personal y servicios para servicios que no se prestan finalmente.

• Las residencias mercantiles reciben en ocasiones un precio/día más alto que las residencias del tercer sector, desatendiendo la recomendación recogida explícitamente en la Ley de Dependencia sobre la atención preferente a las empresas de economía social.
  

Vale la pena detenerse en el análisis de cada comunidad autónoma. (Ver informe completo)