03/04/2016

Las mujeres podrían sufrir el Alzheimer de forma más severa que los hombres

Se llevan a cabo tantos estudios e investigaciones en relación a la enfermedad de Alzheimer que, a menudo, a un observador no iniciado le parece que se obtienen resultados contradictorios.  Así, si hace muy pocos días difundíamos una noticia que parecía indicar que las mujeres que sufren Alzheimer lo hacen de una forma más "benévola" que los hombres, ahora sabemos que, de acuerdo con una publicación  de la revista World Journal of Psychiatrich, que se refiere a la  Universidad de Hertfordshire, el mal de Alzheimer parece tener un peor efecto en las mujeres, pues sus funciones cognitivas se ven mucho más afectadas respecto a los hombres, incluso en aspectos como las habilidades verbales y lingüísticas, en los que ellas tienden a tener ventajas.
Enfermedad de alzheimer
La investigación no ha podido determinar cuáles pueden ser los motivos de estas diferencias de género sino que se ha limitado a indicarlas.  Aún así algunos expertos consideran que la causa podría serla falta de estrógeno y los cambios hormonales de la posmenopausia.  Estos cambios podrían influir de alguna forma en el deterioro que sufren en diferente medida las mujeres haciéndolas más vulnerables a padecer con mayor fuerza los efectos del alzhéimer en caso de ser diagnosticadas. 
 
Así aparece publicado en la web de la Universidad de Herfordshire, donde uno de los autores dice "Nuestros hallazgos pueden tener implicaciones importantes para la determinar la variación en los factores de riesgo, la progresión y, posiblemente, el tratamiento de la enfermedad de Alzheimer en hombres y mujeres. Por ejemplo, aunque es muy difícil influenciar en los factores genéticos, éstos sí pueden ser detectados, en cambio la "reserva cognitiva" es modificable y con más mujeres en el mercado de trabajo, la próxima generación puede sufrir menos. Por tanto, es fundamental que continuemos identificando el papel de las diferencias de sexo para permitir diagnósticos más precisos y abrir las puertas a nuevos tratamientos".
 
Aunque resulte curioso, hacer este tipo de investigaciones puede resultar dificultoso debido a un claro factor demográfico.  Hay muchas más mujeres mayores que hombres, algo que saben bien en las residencias de tercera edad, por lo que encontrar muestras similares de hombres y mujeres que sufran demencia resulta siempre algo complicado.