04/06/2004

PREPARATIVOS ANTE UNA POSIBLE OLA DE CALOR

LAS ADMINISTRACIONES SE PREPARAN ANTE UNA EVENTUAL NUEVA OLA DE CALOR

 

Durante el pasado mes de Mayo el Gobierno Central anunció la puesta en marcha de un plan de prevención a nivel nacional que queda activado desde el día 1 de Junio hasta el próximo 1 de Octubre. Por su parte, diversas Comunidades Autonómicas han hecho públicos planes con medidas paralelas. Esperemos que con todas estas medidas se eviten las graves consecuencias de la ola de calor que sufrimos el verano pasado.

El día 17 de Mayo fue presentado de forma conjunta por el Ministro de Asuntos Sociales, Jesús Caldera y la Ministra de Sanidad, Elena Salgado, el Plan Nacional de Prevención ante una posible ola de calor. Este paquete de medidas estará activo hasta el día 1 de Octubre y se centra en el colectivo de personas más susceptibles de sufrir los efectos de la canícula: niños, personas más desfavorecidas, patologías crónicas y sobre todo personas mayores.

El objetivo primordial del mismo, que se activará en principio cada periodo estival, es el de prevenir y generar seguridad para evitar las consecuencias del año pasado. Al respecto, la Ministra de Sanidad, de forma muy política y sin poder ofrecer datos contrastables, manifestó su convencimiento de que el número de fallecimientos del verano anterior fue " bastante" superior a los 141 oficialmente reconocidos por el anterior gabinete.

Las medidas anunciadas son de diversa índole, protocolos asistenciales, programas divulgativos, activación de alertas hospitalarias etc. Adicionalmente se activará un teléfono operativo en todo el territorio español, 902.22.22.29, a disposición de toda la población para comunicar situaciones de emergencia.

La envergadura de este programa requerirá, según se explicó en la presentación, de la estrecha colaboración con los servicios sociales Municipales, responsables de los servicios de ayuda a domicilio y de la teleasistencia, quiénes determinarán que tipo de ayuda suministrar en cada caso. En esta línea, el ministro de Asuntos sociales, se comprometió a ampliar el número de personas que disponen del dispositivo de teleasistencia, en la actualidad cerca de 150.000 personas, para extenderlo a todos los afectados por el efecto calor. También, se pedirá su colaboración para identificar y cuantificar los colectivos de personas vulnerables ante el calor. Con el fin de formalizar toda esta campaña se firmarán acuerdos con la Federación Nacional de Municipios y Provincias, Cruz Roja y Caritas.

Dada la implicación de todas las Administraciones Públicas se ha acordado crear una comisión interministerial presidida por el Director General de Salud Pública en la que participarán representantes de los ministerios de Trabajo y Seguridad Social, Sanidad y Medio Ambiente. Este último ministerio aportará a través del Instituto Nacional de Meteorología información diaria sobre las previsiones de temperatura para poder así activar el Plan en cuanto éstas últimas alcancen valores elevados.

Este programa, a priori muy completo y coordinado se asemeja al que también en estas fechas ha dado a conocer el Gobierno de nuestro país vecino Francia. Aunque sea únicamente a nivel referencial, vale la pena conocerlo. Este Plan, bautizado como Plan Canícula, evidentemente tiene como finalidad el evitar el elevado número de víctimas registrado el verano anterior, cerca de 15.000. Para ello se van a invertir 486 millones de euros en cinco años ( alrededor de 97 millones de euros anuales). Para que nos hagamos una idea el Plan Nacional Español destina una cifra aproximada a los 2,67 millones de euros para un periodo similar, si bien es cierto que la extensión territorial y el volumen de población es mayor, la proporcionalmente la inversión continua siendo mucho más elevada en el país vecino. Llama la atención ver como el Plan se articula como si se tratase de la amenaza de una gran catástrofe, organizado por niveles de alerta, y en último término establece que si corre peligro el Orden Público los Ministerios de Interior y Defensa, conjuntamente con el Primer Ministro de la Nación podrán decidir movilizar a todos los medios necesarios para la gestión de una catástrofe: medios de transporte, medios de comunicación y ejército.

Por su parte los Gobiernos Regionales no han querido quedarse al margen del problema por ello han anunciado la puesta en marcha de programas "supuestamente" paralelos al Plan Nacional.

En la Comunidad de Madrid, su campaña se centrará especialmente en las personas mayores, usualmente las más vulnerables, sobre todo los mayores de 75 años con problemas respiratorios y cardiovasculares. Se reforzarán los dispositivos de teleasistencia y atención domiciliaria y se alertará con tiempo a la población de la potencial subida de las temperaturas.

Por lo que respecta a Cataluña también se ha dado a conocer su plan de prevención, si bien tal presentación ha ido acompañada de un cierto reproche político hacia CIU anterior partido en el gobierno. La Consellera de Sanidad, Sra. Marina Geli culpó al anterior gabinete de no admitir las cifras de fallecidos por las temperaturas del verano del 2003, dejando de contabilizar poblaciones y no atribuyendo al calor muertes provocadas por patologías claramente vinculadas al mismo. Por lo que respecta a las medidas anunciadas para el 2004 cabe destacar adicionalmente a otras comunes a la Nacional, el refuerzo en las instalaciones de aire acondicionado en residencias, hospitales y ambulatorios y la puesta en marcha de una línea telefónica -902.111.444-

Otras Comunidades como Valencia o Andalucía andan algo rezagadas a la hora de hacer público su programa de actuaciones. Se sabe que la Conselleria de Sanidad Valenciana ultima una guía de actuación que distribuirá a los ciudadanos y en él además de consejos útiles se ofrecerá una línea telefónica. Además se ha anunciado que las 39 residencias que dependen de la Generalitat contarán en el 2007 con climatización en todas las estancias.

Después de analizar todas las propuestas llama la atención comprobar que en más de una comunidad, al convivir medidas regionales con estatales parece vislumbrarse una sobreposición de actuaciones. Esperemos pues que todo ello conlleve una duplicidad de efectivos y por tanto que los colectivos afectados así lo perciban. Por supuesto, lo mejor que podría pasar para el bien de todos es que el Dios del Sol, Apolo, nos otorgue un verano agradable, con calor pero la justa.