02/07/2015

Recomendaciones para personas mayores en el verano


Estamos ya en plena estación veraniega y ante las previsibles y sucesivas olas de calor que nos van a llegar creemos conveniente transmitir las recomendaciones que desde los servicios de salud se han hecho de forma específica para proteger a nuestros ancianos, niños y personas con enfermedades crónicas, pues son colectivos especialmente vulnerables a la deshidratación y los golpes de calor.

Son las siguientes:

Recomendaciones para ancianos en verano 

-Es muy importante refrescarse continuamente y mantenerse bien hidratados. Es recomendable beber agua de forma abundante y ofrecer a los niños y ancianos líquidos aunque no tengan sed. 

-No se deben ingerir bebidas alcohólicas (ya que deshidratan) y sí mantener una dieta ligera, preferentemente rica en frutas y legumbres, evitando las comidas calientes y copiosas. 

-Comer menos cantidad y más veces al día. 

-Debe evitarse la exposición directa al sol, principalmente en las horas de más calor, y evitar esfuerzos físicos y actividades deportivas al aire libre. 

-Descartar salidas, actividades o esfuerzos desacostumbrados, y en caso de que sea inevitable, hacerlo con sombrillas u otros elementos de protección. 

-Es aconsejable usar ropa de tejidos naturales, ligera y holgada, de colores claros, sombrero, gafas de sol y cremas fotoprotectoras acordes con cada tipo de piel. 

-En casa, en las residencias, centros de día se pueden seguir unas pautas saludables para paliar los efectos del calor: cerrar las ventanas y cortinas de las fachadas expuestas al sol y abrirlas de noche para facilitar las corrientes de aire. 

-Hay que mantener las medicinas en lugares frescos, esto en las residencias es rutinario, pero en las casas puede ser más complicado, ya que el calor puede alterar su composición y efecto. 

-En los desplazamientos por carretera hay que llevar agua abundante y seguir las recomendaciones de las autoridades y agentes del tráfico. No hay que quedarse ni dejar a nadie en el coche con las ventanas cerradas. 

-Hay que vigilar la alimentación y conservación de los alimentos: mantenerlos en el frigorífico y nunca interrumpir la cadena del frío y no consumir aquellos que infundan dudas o hayan estado expuestos al sol o altas temperaturas.

 

Es importante , también, contar con los servicios del 112 de cada comunidad autónoma.

Con estos sencillos consejos de sentido común pasaremos con nuestros mayores un feliz verano, tanto si viven en sus casas como en una residencia para la tercera edad.