21/08/2015

Sanitas destaca la importancia de las relaciones sociales para las personas mayores

Desde Sanitas Residencial se difunde una información de gran interés que relaciona las relaciones sociales que mantienen las personas mayores y su salud con respecto a ciertas patologías psíquicas. Envejecer conlleva muchas veces el deterioro cuando no la pérdida de las relaciones sociales, puesto que la merma de las capacidades físicas y psíquicas interfiere en la vida cotidiana que está unida a las relaciones con otras personas.  Estas dificultades desembocan en estados de apatía, donde no se siente interés por lo que rodea ni se responde a estímulos emocionales, sociales o físicos.
 
Relaciones sociales personas mayoresMuchas veces estas situaciones se dan por un deterioro cognitivo que conlleva pérdida de memoria o la alteraciones de la conducta.  Los síntomas se agravan se presenta un cuadro de demencia, ya que estos se presentan con más intensidad y de forma más frecuente, lo que incrementa la dependencia de los demás. La dependencia, la pérdida de facultades, el deterioro de habilidades... disminuyen la confianza en uno mismo de la persona mayor y favorecen el deseo de aislamiento ante el temor a no poder desenvolverse en cualquier situación que se presente.  
 
El Dr. David Curto, jefe de gestión asistencial de Sanitas Residencial, recomienda reforzar la red social del mayor, especialmente si presenta discapacidad o dependencia, y así evitar que experimente cambios severos o repentinos en el rol familiar, social o en sus necesidades de apoyo:  «En el caso de que la red social del mayor no sea la apropiada, su autoestima puede verse seriamente afectada, lo que puede desembocar en problemas más graves. Una actitud flexible es esencial para que los mayores puedan adaptarse a los diferentes cambios y situaciones de su entorno». Es esencial que las personas mayores, especialmente si son dependientes, se sientan útiles para los demás y fomentar que se relacionen con otras personas, sean familiares, amigos, compañeros de centro de día o de residencia geriátrica.
 
El Dr. Curto concluye que «sin embargo, este no es siempre un proceso sencillo, ya que con el paso del tiempo, los mayores desarrollan los llamados "síndromes geriátricos” o patologías de la tercera edad, que favorecen la depresión o el aislamiento, es decir, un incremento de las caídas, dolores crónicos o la aparición de la incontinencia urinaria entre otras complicaciones. Estas enfermedades son comunes y deben gestionarse correctamente para evitar una  repercusión negativa en sus relaciones sociales, dando lugar al aislamiento o depresión».  Ya sea en su casa o en la residencia de tercera edad, es necesario fomentar las relaciones de calidad que favorecen la autoestima y el bienestar general, ayudar a que la persona mayor se sienta parte activa de su entorno. 
 
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