16/01/2008

VIZCAYA INFORMA DE LAS INSPECCIONES A RESIDENCIAS

VIZCAYA EVALUA LAS ACTUACIONES INSPECTORAS EN RESIDENCIAS GERIÁTRICAS

Estamos en esa época del año en la que las Comunidades Autónomas presentan los resultados anuales de sus servicios de inspección. Vemos con alegría que cada vez los resultados se presentan como más "normales" y que las infracciones que dicen sancionarse parecen más propias de materias de consumo que de servicios sociales.

En el Correo Digital leemos delo que ha informado la Diputación de Vizcaya, en resumen:

INSPECCIONES

Residencias: 137, de las que han finalizado 110. 18 vulneraciones de la normativa por alimentación (9), mantenimiento (4) falta de contratos (4) o exceso de usuarios (2).

Viviendas comunitarias (hasta 14 plazas): 78, 65 finalizadas. Once infracciones por ausencia de timbres de llamada (6), falta de contratos (4), mantenimiento (3) o no exponer tarifa de precios (3).

Centros de día: 50, 41 finalizadas. Tres faltas por alimentación.

Por denuncia

Balance: 27 expedientes, 22 cerrados. 9 infracciones (4 en residencias, 4 en viviendas comunitarias y una en un centro de día). Se ha detectado un centro ilegal, uno que impedía las visitas a unos familiares, uno en el que faltan contratos y un uso de sujeciones sin prescripción médica.

Sorprende el párrafo que destacamos a continuación en el que se indica que la infracción más repetida es el incumplimiento de ofrecer menús alternativos. Algo que no es obligatorio en muchas otras comunidades:

Entre las inspecciones de oficio, alrededor de un centenar, la falta más frecuente tiene que ver con la alimentación. No porque la comida sea escasa o de mala calidad, sino por incumplir la obligación de ofrecer dos menús alternativos. Este es el motivo de nueve de los 18 incumplimientos de la normativa que han anotado los inspectores. Fuentes sindicales apuntaron que hay menos variedad en los centros privados, ya que «algunos no tienen cocina propia y recurren a servicios de catering». En la residencia pública de Gallarta, por ejemplo, ayer se podía elegir entre lentejas o sopa, cabracho al horno o filete de merluza a la romana y arroz con leche casero o fruta. En los centros de día, que salen bien parados porque sólo el 7% presenta algún fallo, el más común es precisamente la falta de opciones en los menús.

Otras irregularidades en residencias se refieren a problemas de mantenimiento, exceso de usuarios o falta de contratos. En las viviendas comunitarias, donde habitualmente se camuflan más infracciones por su reducido tamaño, se ha reducido de forma significativa el número de deficiencias. De las 30 que se encontraron el año pasado se ha pasado a 11, sobre un total de 65 inspecciones finalizadas. Destaca la ausencia de los timbres de llamada para que los residentes avisen si necesitan algo y la falta de contratos, aunque también hay problemas de mantenimiento. Algunos fallos se resuelven sin sanciones, pero en función de la gravedad de la infracción se imponen multas de hasta 60.000 euros.