26/02/2016

Los perros guía jubilados también van a las residencias de mayores

Los perros guía, como los perros policía, son trabajadores que cuando llegan a la edad de jubilación, se retiran y dejan su puesto para otros más jóvenes. Estos perros pueden permanecer con el que ha sido su dueño, si este lo solicita, aunque eso no es siempre posible pues, normalmente, otro perro guía le sustituirá en sus funciones y la persona invidente no puede hacerse cargo de los dos animales.

Formar un perro guía es una gran inversión de tiempo y dinero. La Fundación del Perro Guía, en Boadilla del Monte (Madrid), cuenta con 110 000 metros cuadrados que acogen los servicios de crianza, alojamiento y cuidado de cachorros, entrenamiento e instrucción de perros, clínica veterinaria, albergue para perros jubilados y residencia para la formación de los Perros en residencias de ancianosusuarios de perros guía. Aquí los instructores enseñan a los canes a evitar obstáculos fijos y móviles, avisar de cruces y escalones, buscar pasos de peatones, entradas y salidas de establecimientos así como localizar escaleras o paradas de autobús, entre otras. La formación de estos perros guía, que se prolonga durante dos años, supone un desembolso de 30 000 euros.

En España 1 058 perros guía trabajan al lado de las personas ciegas, 46 de ellos están en Castilla y León: ocho están en Valladolid, tres en Ávila, nueve en Burgos, catorce en León, uno en Palencia, seis en Salamanca, dos en Segovia, uno en Soria y dos en Zamora, y es en esta comunidad donde estos perros, adiestrados en la ayuda y apoyo, pueden encontrar un nuevo hueco cuando acaba su vida laboral.

En colaboración con la fundación ONCE la Junta de Castilla y León propiciará que los perros jubilados se integren y realicen actividades en los centros de personas mayores de la comunidad.

No es una experiencia nueva, en 2014 la residencia de mayores de San Blas de Fabero (León) adoptó a Cuca, una perra labradora que durante diez años fue guía de una persona invidente, para hacer compañía a unos ancianos en el módulo de convivencia del programa «En mi casa», modelo de atención que está implantado la Junta de Castilla y León y del que ya hemos hablado en Inforesidencias.com (https://www.inforesidencias.com/contenidos/noticias/nacional/el-modelo-en-mi-casa-ya-tiene-su-decreto-en-castilla-leon). La presencia de Cuca le valió a la residencia San Blas de Fabero uno de los premios de la Fundación Pilares para la Autonomía Personal que reconoce las mejores prácticas de experiencias pioneras en la atención a personas con discapacidad.

Los perros guía jubilados son animales de extraordinarias cualidades por su carácter y experiencia, acostumbrados a las personas, a hacer compañía y a superar dificultades y obstáculos.

Nos parece una magnífica iniciativa que esperamos se extienda a otras residencias. En numerosas ocasiones nos hemos referido a los beneficios que aportan los animales de compañía a las personas mayores, más cuando viven en un entorno con el de una residencia geriátrica. Estos perros,jubilados como sus compañeros humanos, pueden llegar a formar parte de la familia y ser una maravillosa terapia ocupacional y de socialización no como visitantes o una actividad, sino como residentes y compañeros a tiempo total.

Enlace de interés: Residencias de tercera edad en Segovia