09/12/2007

CATALUÑA: el 80% COBRARÁ AYUDAS ECONÓMICAS

CATALUÑA: UN 80% DE LOS GRANDES DEPENDIENTES RECIBIRÁN AYUDAS ECONÓMICAS

 

Leemos en el Periódico que

Más de 26.000 personas ya han sido reconocidas como grandes discapacitados en Catalunya. El 80% recibirá ayudas en metálico, según datos de Acció Social, pese a que en un principio se dijo que la mayoría de las prestaciones que prevé la ley de dependencia serían en forma de asistencias sociales. ¿Por qué este cambio de criterio? Porque muchos han manifestado su deseo de seguir siendo atendidos en sus domicilios, pero también porque no hay suficientes trabajadores para atender todas las necesidades sociales.
La consellera de Acció Social, Carme Capdevila, reconoció ayer que esta falta de recursos humanos plantea "un problema importante", aunque subrayó que la norma se desplegará de manera progresiva, garantizando primero la atención de las personas en situación más grave, lo que "debe permitir que las necesidades de personal se vayan cubriendo".

Por otro lado en La Vanguardia

la Generalitat complementará algunas prestaciones que marca la ley estatal, de manera que las personas que tengan una plaza en una residencia geriátrica privada pero concertada por el gobierno catalán y que tengan unos ingresos inferiores a 17.700 euros, recibirán una ayuda de hasta 1.308 euros para pagar esta plaza.

Hasta el día 15 de noviembre se han presentado en Catalunya un total de 52.068 solicitudes de valoración de dependencia, de las que ya se han realizado más de 32.000, la mayoría de las cuales -unas 25.000- han sido evaluadas como casos de 'grado III' o alta dependencia.

En El Mundo leemos que

Los ancianos residentes en Cataluña con el mayor grado de dependencia y unos ingresos inferiores a los 17.700 euros anuales podrán cobrar hasta 1.308 euros mensuales para costear una plaza de residencia, gracias al complemento adicional de 528 euros aprobado por la Generalitat para este colectivo, que se sumará a los 780 euros mínimos garantizados por la Ley de Dependencia estatal.

Se trata especialmente de mujeres de más de 50 años, amas de casa, que viven en su domicilio y cuentan con pensiones bajas -la media oscila entre los 600 y 900 euros-, por lo que no pueden costear un plaza de residencia, cuyo precio medio puede estar entre los 1.200 y los 2.000 euros mensuales.

Esto supone por un lado un incremento de la ayuda domiciliaria pero también un aumento de necesidad de plazas libres en residencias acreditadas que son aquéllas que podrán recibir a residentes que cobren la prestación económica prevista en el artículo 14 de la Ley de Dependencia.

 Podríamos estar ante una buena noticia para las empresas de ayuda a domicilio en Cataluña pero mala para las residencias geriátricas catalanas.