03/04/2017

El Proyecto Vallecas lleva seis años estudiando el alzhéimer

La Fundación Cien puso en marcha en 2011 el Proyecto Vallecas. Este proyecto se inició gracias a un convenio entre la Fundación Reina Sofía, la Comunidad de Madrid y el Instituto Carlos III, coincidiendo con el momento en que se identificó el Alzheimer como un área importante de investigación.

Fundación Reina SofíaEl Proyecto Vallecas cuenta con 1213 voluntarios de entre 70 y 85 años, que acuden anualmente, 25 cada semana, a realizarse pruebas de seguimiento de carácter neurológico, neuropsicológico, bioquímico, sociológico y de neuroimagen y su objetivo retrasar los síntomas clínicos de la enfermedad de Alzheimer.

La cohorte de participantes fue escogida entre 4000 voluntarios. Para hacer la selección se eligió a quienes no tenían sospecha de diagnóstico presente de demencia, a quienes no se pudiera hacer estudios de neuroimagen y, sobre todo, a quienes se comprometieron en firma a acudir anualmente al Centro Alzhéimer, en Villa de Vallecas, a hacerse las pruebas.

Para el estudio se cuenta con un equipo de neurólogos, neuropsicólogos, bioquímicos, químicos, ingenieros, neurorradiólogos, técnicos de laboratorios y enfermeros.

El alzhéimer, según Medina, es uno se los grandes restos científicos y sociosanitarios de nuestro siglo. El aumento de la esperanza de vida y el envejecimiento de la población hacen necesarios este tipo de estudios prolongados en el tiempo que son fundamentales para tener muestras de datos que sirvan a nivel estadístico.

Los datos que se evalúan son la pérdida de memoria, la capacidad de atención y, sobre todo, el estado cognitivo global y la evolución con el paso de los años. Se trata de distinguir entre el deterioro cognitivo asociado a la edad, que es normal, de aquel que va asociado al alzhéimer.

Dado que el alzhéimer, a día de hoy, no tiene cura, el objetivo del Proyecto Vallecas es detectarlo de manera precoz para retrasar la aparición de los síntomas clínicos. Los investigadores de este amplio estudio esperan tener datos reveladores sobre la detección precoz dentro unos meses y, gracias a ellos, plantear estrategias preventivas útiles en unos 10 años. La estrategia de retrasar la aparición del trastorno supone que, por ejemplo, quienes lo fueran a desarrollar en edades avanzadas, no lleguen a padecerlo.

Estaremos atentos a los avances de este interesante proyecto.

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