28/04/2016

No visitar a los familiares en residencias será motivo de sanción en China

¿Se pueden imponer las visitas a los padres ancianos? ¿Es necesaria una ley que obligue a hacerlas. Si no hay voluntad o existe conflicto por alguna de las partes ¿debe el estado obligar a que esas personas se vean por obligación?

Estas preguntas nos las hacíamos en una entrada anterior en Inforesidenciashttps://www.inforesidencias.com/contenidos/noticias/nacional/en-china-obligan-por-ley-a-los-hijos-a-visitar-a-sus-padres-ancianos, que ahora resulta muy oportuno rescatar por las noticias que nos han llegado.

La población mayor de 60 años en China supone un 30 % del total, con unas proyecciones de envejecimiento muy altas, solo hay que ver que es aproximadamente un 15,5 % más que en 2014.

Ancianos en ChinaLa tradición milenaria y las enseñanzas de Confucio hacen que el cuidado y honra a los ancianos sea parte fundamentan de la sociedad china como una virtud esencia, sin embargo, este valor está cambiando y está aumentando la desatención a las personas mayores.

Por ese motivo, como relatamos en su momentos, en julio de 2013 el Gobierno chino puso en marcha una ley estatal que obligaba a visitar a los padres ancianos bajo posibilidad de multa o incluso pena de cárcel.

Según comenta la BBC, en Shanghái van a desarrollar la ley de manera que desde el próximo 1 de mayo los habitantes de esta ciudad tendrán la obligación legal de acudir a visitar a sus padres ancianos. El gobierno municipal pondrá en vigor una norma cuyo incumplimiento puede conllevar severas sanciones.

Cuando los mayores denuncien la falta de visitas, se incluirá a los hijos en una lista y si un tribunal establece que los hijos deben cumplir con sus obligaciones y pero ignoran ese requerimiento, sus datos serán grabados en el sistema público de información para la concesión de créditos, permisos para actividades comerciales y accedes a prestaciones sociales.

La norma sirve para personas mayores que vivan en sus domicilio como para aquellas que están en residencias geriátricas, en este último caso, los responsables del centro pueden ponerse en contacto con los familiares si no han visitado al mayor en más de un mes.

La carga de trabajo, la lejanía del lugar deresidencia… muchas circunstancias pueden ser el origen involuntario de la falta de visitas, por otra parte, imponer por ley que la gente encuentre no es la manera más adecuada de fomentar una relación constructiva y sana.

Las relaciones de padres e hijos lo lógico es que hayan tenido circunstancias y avatares y que no en todos los casos sean idílicas, no debe ser muy agradable verse por obligación a quien no quiere estar con el otro. Y, cuando la relación es buena, pero hay circunstancias que dificultan la visita, puede suponer un estrés que haga que cuando esta se produzca se vea como una obligación y no como un encuentro placentero para ambas partes.

Quizá, en vez de la ley, sea más constructivo contratar expertos en relaciones: mediadores sociales, psicólogos… que ayuden a las personas a que los encuentros, cuando se produzcan sean de verdad deseados y disfrutados.