31/08/2016

Noticia de China para reflexionar

En 2015 el 16 % de la población China, más de 200 millones de personas, alcanzó la edad de 60 años (144 millones tienen más de 65).

Lo que sucede en China nos afecta a todo el planeta.  De hecho en Inforesidencias mostramos interés periódicamente y, no hace mucho, contamos con un bloguista invitado que nos habló de su experiencia en ese país trabajando con mayores. (Ver post de Ladislao del Castillo) y en 2014 apuntamos la posibilidad de que pudiese ser una oportunidad para inversores europeos.

En el gran país asiático las residencias geriátricas son una novedad relativa, pues tradicionalmente el cuidado de las personas mayores se hacía en las familias. Sin embargo, en pocos años, la sociedad china ha cambiado mucho sus estructuras, como se puede ver el artículo que publicamos en Inforesidencias.

https://www.inforesidencias.com/contenidos/noticias/nacional/china-incentiva-la-construccion-de-residencias-privadas

Esta nueva manera de enfrentarse al envejecimiento ocasiona una serie de problemas en de organización y de falta de personal cualificado para realizar las tareas específicas que requiere la atención de personas mayores y más cuando son dependientes.

Envejecimiento en ChinaUn ejemplo del que nos han llegado noticias en el situado en la cuidad de Shijiazhuang, capital de la provincia de Hebei. Se trata de la Residencia de Ancianos de Zhongqiao, abierta en 2013. Cuenta con 260 camas y solo con 20 enfermeros, de edad a su vez avanzada y que en su mayoría son mujeres que se han retirado de su puesto de trabajo anterior, por lo que es frecuente que el personal de administración ayudándolas en tareas pesadas como mover a los ancianos a bañarles. Esta residencia está conectada a un hospital de la misma ciudad y está especializada en personas mayores que han sufrido un accidente cardiovascular, por lo que tienen en su mayoría una gran dependencia.

Esta falta de personal y una población envejecida en aumento es consecuencia de los años de política del hijo único y del aumento de la esperanza de vida, lo que provoca una demanda de aumento de servicios para las personas mayores y una escasez de personal cualificado, sobre todo enfermeros.

El Ministerio de Educación y otros ocho departamentos gubernamentales emitieron una circular conjunta en julio de 2014 promoviendo en universidades y colegios estudios sobre atención geriátricos, sin embargo, pocos de entre estos graduados se decantan por un trabajo relacionado con este campo, pues prefieren realizar tareas organizativas y de administración en lugar de cuidado directo de las personas.

Otro problema es que los propios centros también eligen trabajadores no titulados porque piden salarios más bajos y tienen experiencia en cuidados. Así, se pueden aceptar estudiantes en prácticas que innovan en juegos y ejercicios, pero para contratan de manera preferentes a mujeres de mediana edad que han sido niñeras.

Una solución que han encontrado es obligar a los hijos a cuidar a sus padres estableciendo sanciones penales para los incumplidores pero eso no siempre da resultado.

Cierto es que se están dedicando cada vez más recursos y que crece la competencia, lo que obligará a mejorar y diversificar los servicios.

Aunque parezca un problema lejano o que pertenece a países con menos desarrollo en los servicios a las personas mayores, es importante poner en perspectiva los datos, pues nos hacen reflexionar también sobre el modelo de atención que aplicamos en nuestro país y sobre nuestras fortalezas y carencias a la hora de plantearnos los profesionales y las preferencias en los cuidados tanto en las residencias para mayores como en atención domiciliaria u otros servicios relacionados.

De momento, sabemos que Orpea ya trabaja en China.