19/09/2016

Sexo en la tercera edad hábito más saludable para ellas que para ellos

En Inforesidencias nos hemos hecho eco de vez en cuando de artículos y evidencias científicas que explican los beneficios de practicar sexo en la tercera edad, pues bien, aunque se esté de acuerdo, conviene tener algunos aspectos en cuenta.

La Universidad Estatal de Michigan, en East Lansing (Estados Unidos), ha realizado un estudio que concluye que la práctica del sexo incrementa en los varones que están en la tercera edad el riesgo de infarto de miocardio y de otros problemas cardiovasculares. El estudio se publicó en el Journal of Health and Social Behavior y cuestiona la creencia de que el sexo tienen beneficios uniformes en todas las personas.

SExualidad en la tercera edadEl estudio analiza el efecto de la práctica del sexo sobre el riesgo cardiovascular de 2 204 personas, incluidas en el Proyecto Nacional de Envejecimiento, Salud y Vida Social de Estados Unidos, que al inicio del mismo contaban con una edad comprendida entre los 57 y los 85 años. El riesgo cardiovascular fue establecido a partir de la medición de las cifras de presión arterial, frecuencia cardiaca y proteína reactiva, así como de la presencia o ausencia de enfermedad o episodios cardiovasculares (infarto de miocardio, ictus e insuficiencia cardiaca).

Tras cinco años de seguimiento, se concluyó que los hombres mayores que practicaban sexo al menos una vez a la semana incrementaban notablemente el riesgo de padecer un episodio cardiovascular, hasta el doble, en comparación con los sexualmente inactivos. Un efecto negativo que no se observó en el caso de las mujeres participantes.

La causa es que los hombres mayores deben invertir más esfuerzo con el paso de los años para obtener un orgasmo, ya sea por razones médicas, emocionales o el simple paso de los años, lo que puede aumenta el riesgo de sufrir un problema de corazón.

Otro elemento a tener en cuenta es que tanto el nivel de testosterona como los fármacos que se puedan tomar para mejorar el rendimiento sexual, también pueden estar contraindicados en personas con antecedentes de problemas de salud cardiovascular.

Por el contrario, las mujeres se obtienen con el sexo un beneficio cardiovascular tan notable como es una disminución del riesgo de hipertensión arterial.

Pero no debe concluirse que la solución es la abstinencia, la práctica de sexo mejora la salud general en los varones, pero solo cuando se lleva a cabo en unas cantidades moderadas y no se proponen «hazañas» que no están a su alcance sin ayudas farmacológicas.

¿Sería la política sobre relaciones sxuales uno de los factores que tendría en cuenta alguien que está buscando una residencia para la tercera edad?

Enlaces de interés:

Estudio del imserso sobre sexualidad en personas mayores institucionalizadas 

Artículo sobre relaciones sexuales seguras en la tercera edad