30/07/2006

CASTILLA LA MANCHA ANIMA A LAS RESIDENCIAS PRIVADAS A AVANZAR

MAÑAS, CONSEJERO DE BIENESTAR SOCIAL DE CASTILLA LA MANCHA ANIMA A LAS RESIDENCIAS GERIÁTRICAS PRIVADAS A AVANZAR CONJUNTAMENTE EN LA APLICACIÓN DE LA LEY DE DEPENDENCIA

 

El consejero de Bienestar Social ha clausurado este mediodía en Toledo un Curso de Especialización para Directores de Residencias de Mayores, organizada por la Federación de Residencias Privadas de Castilla-La Mancha (Fertecam).

Afrontar de manera conjunta el reto que supone la aplicación de la Ley de Dependencia en Castilla-La Mancha, y continuar con los contactos fluidos que mantiene el Gobierno regional con la patronal de residencias para mayores de carácter privado, con el fin de seguir mejorando la atención que se presta a los mayores, son los principales mensajes que el consejero de Bienestar Social, Tomás Mañas, ha trasladado durante la clausura del Curso de Especialización para Directores de Residencias de Mayores, que este mediodía se ha celebrado en Toledo.

Ante los más de 100 alumnos que han participado en este curso, todos ellos directores de residencias geriátricas privadas de Castilla la Mancha, y la junta directiva de la Federación de Residencias Privadas de Castilla-La Mancha (Fertecam), Tomás Mañas ha pedido "paciencia” a todos pues "no será hasta la aprobación final de esta nueva norma, cuando sabremos a ciencia cierta cómo deberemos aplicar la nueva Ley”.

Aún así, el consejero trasladó a todos un mensaje de confianza, pues la "excelente relación que existe entre el Gobierno regional y el sector privado de residencias para mayores, y los contactos fluidos que mantenemos son la mejor fórmula para seguir avanzando en este importante reto que supone la Ley de Dependencia”.

De hecho, Castilla-La Mancha dispone en estos momentos de más de 23.500 plazas en residencias de personas mayores, de las cuales más de 8.000 son públicas (tanto propias de la Consejería como concertadas en centros privados), unos situación que refleja "el esfuerzo realizado durante estos años por el Gobierno regional por mejorar y ampliar la atención a las personas mayores, y que son indicadores también del apoyo que nos ha prestado la iniciativa privada para alcanzar este resultado”.

En este sentido, Mañas aseguró que serán entre 60.000 y 65.000 personas con algún tipo de dependencia las que deberá atender en el 2015 la Administración regional, la mayor parte de ellas con más de 65 años.

Sin embargo, el titular de Bienestar Social se mostró rotundo al afirmar que "en Castilla-La Mancha no partimos de cero, sino que contamos con un activo del que carecen muchas comunidades autónomas. De hecho, somos la región con el mayor índice de cobertura en la atención a personas mayores, con cerca de un 20%, si tenemos en cuenta los beneficiaros de plazas residenciales en residencias geriátricas, centros de estancias diurnas y los programas de Ayuda a Domicilio y Teleasistencia”.

Estos datos, según Tomás Mañas, están avalados por el Libro Blanco de la Dependencia, elaborado por el Ministerio de Trabajo y Asuntos sociales, que "convierte a nuestra región en un referente nacional en la aplicación de la futura Ley”.

Antes de clausurar este Curso de Especialización, el consejero de Bienestar Social ha hecho entrega durante el acto de los diplomas acreditativos a los alumnos que han participado en el mismo.

Quizá la asignatura pendiente que tiene ahora la Junta de Castilla la Mancha es explicar y hacer llegar a la ciudadanía que el llamado "sistema alemán" elegido por la Junta para la construcción por parte de empresas privadas de residencias públicas en suelo cedido por administraciones durante cuarenta años y subsiguiente gestión de la residencia por parte de la empresa durante ese tiempo es algo eficaz, eficiente y equitativo.

Si no lo hace habrá opiniones como la planteada por Angel Aguas Nuevo en una carta envíada al periódico La Verdad el 17 de julio en la que critica duramente este sistema acusando a la Administracion poco menos que de vulnerar principios constitucionales.

Durante los próximos años, en Catilla la Mancha, como en toda España, la atención a la dependencia se basará en gran medida en la colaboración entre la iniciativa pública y la privada. Para que ello funcione hace falta que las administraciones y los partidos expliquen bien que esta es la única opción y que atacar sistemáticamente la gestión privada de servicios públicos, sabiendo que este es el sistema que acaban utilizadno la casi totalidad de administraciones solo puede generar conflicto.