La unidad del dolor en los centros de mayores. Deficiencias y futuro

Hoy tenemos el placer de poder compartir este artículo de James Levy, director de Clear Water. Una empresa dedicada al sector inmobiliario de la tercera edad con sede en Luxemburgo pero mucha presencia en España. Muchas gracias James.

james levy clear water

La real academia española define la palabra asilo como “un lugar privilegiado de refugio para los perseguidos”. Sin duda, mucho ha cambiado este concepto desde la época en la que se acuñó hasta nuestros días.

Desde aquellos comienzos de la España de principios de siglo, en la que las residencias de mayores eran atendidas por las órdenes religiosas y cuyos residentes, en su prácticamente totalidad, eran enfermos, huérfanos y personas mayores sin recursos, hasta nuestros días, el avance y la transformación ha sido total. Si bien es cierto que se han hecho muchísimos avances en la “reconversión” de los mismos, también lo es que nos seguimos encontramos con grandes deficiencias en el cuidado y prevención del dolor de nuestros mayores. Un capítulo que merece contemplarse con la debida profundidad.

La Sociedad Española del Dolor explica como este debe considerarse, en las personas mayores, como un síndrome geriátrico, al ser fuente de deterioro funcional, de causa multifactorial y cuya identificación depende de una valoración multidisciplinar. Sin embargo, la realidad es que su tratamiento en nuestras residencias se encuentra infra diagnosticado e infra tratado.

Hoy por hoy su detección y tratamiento debe considerarse una prioridad asistencial. Es por ello que entendemos prioritario concienciar a los gestores de los centros, para que empiecen a tomar las medidas oportunas encaminadas a tener un equipo médico cualificado, así como la preparación necesaria de todo su personal para el tratamiento adecuado. Es bastante frecuente que a consecuencia de los problemas de comunicación de los residentes, tanto visuales como auditivos, así como de los que presentan deterioros cognitivos, el dolor no sea evaluado con la objetividad y rigor que requiere.

En este sentido, es destacable el proyecto lanzado en marzo del 2016 por la ONG Mensajeros de la Paz y la Fundación Grünenthal, bautizado como “Mensajeros sin dolor”. Gracias a este proyecto, las personas mayores residentes en los centros gestionados por Mensajeros de la Paz, recibirán un mejor abordaje en pro de mejorar su calidad de vida. El Dr. Juan Pérez Cajaraville, responsable del Departamento de Anestesiología de Hospitales de Madrid, (HM), patrono de la Fundación Grünenthal y miembro de la Junta Directiva de la Sociedad Española del Dolor, coordina esta plataforma de médicos voluntarios especialistas en su abordaje, para apoyar a los profesionales que asisten a los mayores.

unidad del dolor

Es de resaltar que la Fundación para la Salud en la Tercera Edad de la Sociedad Estadounidense de Geriatría, (The AGS Foundation for Health in Aging’s ), incida y recalque en que el dolor persistente en las personas mayores ciertamente resulta un impedimento para que esas personas tengan una buena calidad de vida. Estos dolores acarrean normalmente situaciones de depresión, malestar, indiferencia, falta de socialización y disminución cognitiva. Si estas situaciones no se tratan adecuadamente, se disminuirá de forma radical su calidad de vida.

Todo ello nos lleva a pensar que de nada nos sirve contar en nuestros centros con grandes jardines, piscinas climatizadas, peluquerías o amplias salas de entretenimiento, si no prestamos especial atención a esta asignatura pendiente que pasa por un tratamiento del dolor de forma especializada.

No es sorprendente que las personas mayores crean que es algo que hay que soportar como parte inevitable del envejecimiento. Gracias a los avances en este campo creemos importante transmitir a estas personas, y a sus familiares, que existen tratamientos verdaderamente eficaces para mejorar en este campo, y por tanto también en que no vean el dolor como algo inevitable. Para ello es necesario ir implantando los adecuados equipos que conformen un área verdaderamente especializado. Al aumentar la población de ancianos, el dolor se convierte en un desafío clínico cada vez más frecuente. Su evaluación, tratamiento y manejo de los pacientes mayores requiere por tanto de esta consideración especial.

La evaluación se hace particularmente difícil en este grupo poblacional por los motivos expuestos. Además, hay que tener en cuenta que la población anciana suele estar polimedicada y presentar diversos trastornos o enfermedades. También hay que tener en consideración los cambios fisiológicos y sociológicos que se asocian al envejecimiento y que pueden interferir con el adecuado tratamiento del dolor. Es por todo ello que la población anciana debe considerarse de manera especial a la hora de enfocar el manejo y tratamiento del dolor. Sin duda existen numerosas estrategias en su manejo, tales como las no farmacológicas, las farmacológicas, las modalidades pasivas e incluso los opiáceos, pero se hace necesario ir implantando una unidad del dolor perfectamente estructurada y profesionalizada en los centros de mayores.

Aún estamos muy lejos de contar con estas unidades del dolor en nuestros centros, y en consecuencia creemos necesario su implantación. Conscientes de ello, en Clearwater estamos llevando a cabo distintos encuentros de trabajo con médicos especialistas en las unidades del dolor. Nuestro objetivo no es otro que el poder contar, progresivamente, con un protocolo de implantación de estas unidades en las residencias. Queda aún mucho por hacer, sin duda, pero estamos convencidos, y por eso apostamos, de que en un futuro cercano todas las residencias contarán con una unidad especializada del dolor que ayude a conseguir una calidad de vida verdaderamente excelente.

Bajo la supervisión del Dr. Juan Pérez Cajaraville, en Clearwater estamos redactando una guía técnica y profesional que ayude a los gestores de las residencias a ir implantando dichas unidades en sus centros. Tenemos previsto presentar dicho protocolo en el mes de Septiembre de 2018, donde contaremos con la inestimable ayuda y colaboración de todos los profesionales del sector que deseen aportar su experiencia, conocimiento y buen hacer.

James Levy, Director de Clearwater Senior Care Investment

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