Un trabajo sobre la disfagia inspirado en personas mayores

Hoy nos escribe una bloguista especial. Ella es Laia Bou Aguilar y es estudiante de 2º de Bachillerato. Nos ha enviado esta carta de presentación del que ha sido su trabajo de investigación acerca de la disgafia.

El escrito empieza con unas preguntas iniciales que plantea:

¿Qué información nos llega a los usuarios junto al diagnóstico de disfagia?

¿Qué sabemos las personas de a pié de la disfagia?

¿Qué saben los profesionales de la disfagia?

Por mi contacto directo con la gente mayor des de que nací, ya que mi madre trabaja en una residencia, estoy muy concienciada con la atención que reciben las personas mayores. Quizás también es por eso que el futuro profesional que he elegido para mí ha sido la enfermería.

En los últimos 10 años ha habido un incremento importante de las personas que sufren disfagia en la gente mayor, por lo que he decidido hacer mi trabajo de investigación de 2º de bachillerato en informarme y formarme sobre este tema.

Mi objetivo era conocer la disfagia y sus efectos en las personas, así como si esta dificultad o imposibilidad para tragar era para toda la vida o podía tener cura.

La primera novedad en mi contacto con la Sra. Viridiana Arreola, logopeda especialista en disfagia del hospital de Mataró, fue descubrir que existen dos tipos de disfagia en función de la localización en la que se encuentre la dificultad para realizar la deglución correctamente. Si la dificultad está en el funcionamiento de la glotis, hablamos de una disfagia orofaríngea, y si el problema está en el esófago se trata de una disfagia esofágica.

El método de diagnóstico es muy similar para ambos tipos de disfagia, y se basa en la observación; la observación puede ser bien directa durante la ingesta de líquidos y/o alimentos o bien a través de una imagen radiológica en movimiento llamada Videofluoroscopia.

Ambas son fáciles de diferenciar por su sintomatología: mientras que la disfagia orofaríngea produce principalmente tos, cambios en la voz y deglución fraccionada durante la ingesta de líquidos y/o sólidos, la disfagia esofágica produce dolor torácico, acidez y regurgitación.

La gran diferencia está las consecuencias que pueden producir una u otra en la persona: aunque las dos conllevan una disminución en la calidad de vida de las personas, solo la disfagia orofaríngea puede desencadenar en la muerte por infección respiratoria tras una o varias aspiraciones durante las comidas. Las pautas que se deben seguir son diferentes dependiendo del tipo de disfagia que se padezca. En la orofaríngea se debe modificar la textura de los líquidos y/o sólidos que ingieren. En disfagia esofágica se debe seguir un tratamiento farmacológico o incluso quirúrgico dependiendo de la causa que motive la disfagia.

Una parte muy importante del proceso es conocer la causa que motiva la disfagia. Cuando se investiga esta causa es cuando la disfagia puede resolverse al poder tratar la patología de base que la provoca; cuando no se descubre la causa es cuando la disfagia pasa a ser crónica por mala praxis. Cuando la disfagia se detecta en gente mayor cabe decir que ésta no es una enfermedad sino un síndrome geriátrico, entendiendo como síndrome un conjunto de síntomas que ocurren a la vez y que caracterizan una situación.

En estos casos, las patologías que más incidencia tienen en la disfagia son la demencia tipo Alzheimer, el Parkinson, accidentes vasculares cerebrales y la diabetes. Éstas son patologías crónicas por lo que, al no tener cura, la disfagia pasa a ser crónica.

En la actualidad se está pautando mayoritariamente una dieta triturada en la que se mezcla el primer con el segundo plato. Este es el motivo por el que baja la calidad de vida de las personas que de un día para otro pasan a comer platos triturados que son monótonos, día y noche, sin color ni sabor determinado que no representan ningún alimento que anteriormente comían.

Des de hace algo más de cinco años atrás ya se ha empezado a cambiar esta forma de alimentar, empezando a elaborar menús en los que se modifica la textura de los alimentos por separado, dando lugar a menús con sentido: vuelven a tener a tener el color, el olor, la forma y el sabor de los alimentos tal y como los elaborados.

Otra novedad que conlleva esta forma de alimentación es que se puede hacer tanto en alimentos frescos como cocinados.

Se trata de las dietas texturizadas, y es muy importante que los profesionales que traten con personas con disfagia hagan difusión de ellas. La correcta alimentación de las personas significa un mejor estado de salud. Si tenemos en cuenta que comer es uno de los mayores placeres de la vida, porqué no hacer todo lo posible para poder seguir disfrutando de él.

huevos fritos texturizados. Aptos para personas con disfagia

Para concluir el estudio creé una hoja de ruta para el correcto diagnóstico de la disfagia y para qué hacer a continuación.

1.- Detectar la sintomatología de la disfagia

2.- Ser atendido por profesionales especializados para su diagnostico

3.- Seguir las pautas indicadas por los profesionales que hicieron la valoración.

3.1.- En la disfagia orofaríngea se debe modificar la textura de los líquidos y/o sólidos,        modificar sus volúmenes, mantener normas de higiene postural, procurar un ambiente tranquilo sin distracciones, etc.

3.2.- En disfagia esofágica el tratamiento puede ser farmacológico o quirúrgico

4.- Conocer la patología de base que la provoca

5.- Tratar esta la patología de base en los casos en que sea posible

6.- Hacer revaloraciones periódicas para verificar si la disfagia se ha resuelto o no

Quisiera agradecer la dedicación que he tenido por parte de la Sra. Rosa Montéis enfermera gestora de casos del PPC del Consorcio del Maresme, a la Sra. Viridiana Arreola logopeda especialista en disfagia del Hospital de Mataró, a la Sra. Anna Rufiandis enfermera gestora de casos del CAP de Arenys de Mar, al equipo de trabajadores de la Residencia ITACA de Arenys de Mar y a la Sra. Elena Martí tutora del trabajo de la Escuela Mare de Déu dels Àngels.

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