Diarreas en personas mayores

La frecuencia de las diarreas en personas mayores es un tema de preocupación por las consecuencias negativas y mortales que pueden traer, la deshidratación y la pérdida de electrolitos son los principales factores que se deben cuidar.

¿Qué es una diarrea? Se define como la expulsión de heces fecales no formadas o anormalmente líquidas con un aumento en la frecuencia de tres o más veces al día.
Las diarreas se pueden catalogar en aguda cuando se presenta en un tiempo corto. Diarrea persistente la que dura de dos a cuatro semanas y diarrea crónica si dura más de 4 semanas. En las personas mayores se debe vigilar la duración de las diarreas debido a que producen heces más líquidas o presentan síntomas atípicos, además los mayores a veces no avisan de los síntomas porque no le dan importancia, o porque les da vergüenza, o viven solos o solas o presentan algún déficit cognitivo, los familiares o el cuidador principal deben estar atentos ante la sospecha de diarrea para actuar de inmediato. Los síntomas de la diarrea pueden ser dolor abdominal, fiebre y cólicos.
La diarrea más común es la aguda y se considera que más del 90 % se deben a agentes infecciosos, puede deberse por consumir alimentos o bebidas en mal estado, se presenta a las pocas horas de haber consumido el alimento son diarreas acuosas y suelen venir acompañadas de vómitos.
En los comedores colectivos, residencias geriátricas y centros de día los virus representan el 60 al 70% de las infecciones especialmente del Norovirus, el cual se trasmite de persona a persona, los cuidadores pueden trasmitir esta infección si no atienden debidamente a las medidas higiénico sanitarias, otros agentes infecciosos pueden ser la Salmonella y la Shigella. Menos frecuente pueden ser diarrea por enterobactiras como la Eschericha Colli, Staphylococcus Aureus.

Los virus, bacterias y parásitos los podemos encontrar en agua, alimentos, frutas y hortalizas contaminadas causantes de algunos tíos de diarreas. Pero en personas de la tercera edad las diarreas también pueden ser no infecciosas y las provocan medicamentos que uno de los efectos colaterales es la diarrea, por ejemplo el uso prolongado de antibióticos de amplio espectro, los antihipertensivos, antiinfamatorios no esteroides y algunos antidepresivos, en los alimentos puede ser la intolerancia y sensibilidad a ciertos alimentos y bebidas, problemas para digerir ingredientes y algunas comidas, intolerancia a la lactosa o enfermedades del intestino delgado y grueso como la enfermedad de Crohn o el Síndrome del Intestino irritable. Cualquier tipos de diarreas en personas mayores se debe atender de forma inmediata y buscar cual es la causa para tomar las medidas higiénicas y el tratamiento más adecuado.

diarreas en las personas mayoresEn el caso de las personas mayores que viven en residencias geriátricas o asisten a centros de día tienen la ventaja que el médico, la enfermera y la nutricionista son los profesionales encargados de vigilar la salud de los residentes, así como las condiciones higiénicas de cada uno de los alimentos desde el almacenamiento hasta el preparación, la situación más grave puede ser para los adultos mayores que viven solos o tienen problemas de movilidad.

El principal riesgo de las diarreas son la deshidratación la cual puede ser grave en la tercera edad y la infancia o en personas con sistemas inmunitarios debilitados, los esfuerzos se deben centrar en evitar la deshidratación. Se recomienda en la fase aguda de la diarrea evitar alimentos y cada dos horas ingerir líquido al menos un vaso, si es necesario utilizar suero oral o por vía intravenosa.
Es importante saber las razones por las cuales se presentan las diarreas en personas mayores, lo recomendable es un análisis de heces fecales o sangre para buscar bacterias, parásitos u otras infecciones que la provoquen.

Investigar qué líquidos o alimentos se han ingerido antes de la diarrea. En la tercera edad. es frecuente que la leche genere diarrea, alimentos como el plátano o medicamentos.

Cuando se presenta diarrea lo recomendable es que el anciano beba suficientes líquidos, jugos de frutas, caldos, gelatina y a medida que mejoren los síntomas incluir una dieta suave. Así también evitamos la deshidratación.
Para prevenir la diarrea lo básico es la higiene de alimentos y bebidas, en los centros geriátricos, centros de día y hospitales aunque se toman las medidas higiénicas adecuadas en ocasiones se presentan brotes de diarreas, por ello seguir los protocolos de limpieza a pie de letra es fundamental.

– Lo recomendable es consumir agua embotellada
– Limpieza en los alimentos que se consumen crudos como las frutas y de preferencia quitarles la cáscara.
– Los alimentos deben estar debidamente cocinados y cuando se sirven deben estar calientes.
– Mantener tapados y refrigerados los alimentos.
– Lavado de manos con mucha agua y jabón antes de ingerir cualquier alimento.

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