El Dr. Carlos Gil Gálvez escribe sobre adaptarse a una sociedad envejecida

Vivimos en una sociedad envejecida.  En la UE-27 Portugal y España es el modelo demográfico a monitorizar por este cambio demográfico, el cual tendrá consecuencias políticas, económicas, familiares y sociales. Las estrategias que se deben desarrollar deben tener como eje principal en este campo la caída de la población en edad de trabajar y la inmigración en una sociedad envejecida. En este contexto y escenario no es el mismo para Alemania, Francia e Italia países “abiertos” a continuar recibiendo un flujo migratorio calificado. Este aporte de inmigrantes por el contrario caerá en Portugal al 1,4 % y en España al 1,6 % en el 2020 (3). Lo cual tendrá consecuencias directas en la caída de la población en edad de trabajar por lo que esto implica para el desarrollo económico, lo cual debe ser la preocupación y ocupación principal de los lideres políticos de la euro-zona.

Vivimos en un mundo en el cual se busca la”igualdad”, el “cambio” por un lado, pero no el <<equilibrio>> y la adaptación al cambio como parte del proceso vital por el otro lado, lo cual es parte de una de las tantas paradojas humana camino al 2060. Pero la realidad nos muestra que no existe un reparto equitativo en cualquier actividad humana, dónde está desigualdad parte de lo doméstico hasta irrupción de la innovación tecnológica digital, con lo cual las desigualdades se han acentuaran aún más a lo largo de la IV Revolución Industrial. La tensión dinámica entre la utopía real de los ideales y la práctica cotidiana es un cambiante desafío personal y social. Es en este contexto en el que esta utopía necesita muchos cambio políticos para que se haga posible una vejez digna con y para todas las edades camino al 2060. Donde Estado, trabajadores y familia-cuidador en diferentes etapas de la vida, deberán saber que deben asumir el cuidado de un familiar directo con una o más enfermedades crónicas complejas en tiempos de vejez. La mayoría de las familias-cuidadoras están haciendo realidad esta utopía de cuidar en tiempos de vejez, pero sin el apoyo del Estado y de los que deberían trabajar y son desempleados de larga duración actualmente. ¿Cómo cuidar a un enfermo crónico en este contexto y escenario? En este escenario es la familia la única que se corresponsabiliza de forma real de las tareas domésticas, del cuidado, donde el empleo y la vida personal son las primeras víctimas sociales cuando se asume el cuidado de este tipo de enfermo. ¿Cómo conciliar la vida laboral, la actividad doméstica, con el cuidado de enfermos y la vida personal? En este escenario las políticas públicas y privadas cuyo eje principal es la familia pueden ser una herramienta ideal para descomprimir la tensión entre obligaciones filiales, la practica y la conciliación de la vida familiar y personal.

¿Cómo conciliar la vida laboral, la actividad doméstica, con el cuidado de enfermos y la vida personal en una sociedad envejecida?

Tener en cuenta que existe una correlación directa entre la capacidad funcional no solo con la salud cognitiva personal, sino también con la evolución de la demencia tipo Alzheimer es una realidad basada en la evidencia. Todas las demencias en general y la demencia tipo Alzheimer en particular, comparte una plataforma común a lo largo de la evolución natural de esta enfermedad, entre ellas la discapacidad física, la dependencia, la perdida de la capacidad de reconocer a familiares, como también su ecos-sistema de residencia habitual, la inmovilidad forma parte de este proceso y una variabilidad de alteraciones psicológicas y emocionales las cuales son el origen de la perturbación para familiares y son causa de mucha frustración no solo para los cuidadores informales, sino también para los profesionales en tiempos de vejez. Una mala asociación entre diabetes, HTA, envejecimiento y demencia, ya que suma co-factores y multiplica sus interacciones, como también sus consecuencias económicas, familiares y sociales donde el desempleo de larga duración y la pobreza complica aún más cualquier tipo de intervención de cuidado huérfano de apoyo socio-sanitaria adecuado que no existe.

Afrontar el tratamiento del enfermo, su familia y los cuidadores

Este escenario requiere un cambio no solo en el abordaje terapéutico, sino también en el enfoque frente al enfermo, a la familia y a los cuidadores que lo atienden. El rol de los profesionales especializados en cuidados de enfermos complejos es multifuncional por momentos asesoramos a la familia-cuidador, sino también al propio enfermos, facilitamos la creación de grupos de auto-ayuda, pero en otras asumimos nuestra rol especificó el de médico experto en la enfermedad y en las consecuencias psico-sociales de la enfermedad. Generalizar o categorizar estas funciones son difíciles de realizar, donde los límites generan tensión y conflicto que debemos saber afrontar, creando alternativa de “solución” a cualquier realidad en el día a día de cuidar al enfermo y al cuidador principal..

La demencia tipo Alzheimer en su “largo” recorrido es una enfermedad progresiva, neurodegenerativa y que un “largo” por ahora no tiene cura, pero si intervenciones basadas en nuevos enfoques que contribuyen a enlentecer la destrucción de las funciones cognitivas y con esto la evolución de esta enfermedad devastadora para el enfermo y su familia. Es la demencia más prevalente tanto a escala local, regional y global lo que pasa es que no existen datos confiables dentro de la realidad de cada país en partículas en los países de bajos y medianos ingresos. Donde estará camino al 2060 más del 70 % de las demencias del planeta, lo que ha sumergido a la IV Revolución Industrial a un envejecimiento y vejez sin fronteras.

La demencia tipo Alzheimer muestra un formato común es una enfermedad adquirida, lo que quiere decir, que se acompaña a lo largo de su evolución de la destrucción de las funciones cognitivas superiores comparadas con relación a su estado previo.

Evolución de la enfermedad de Alzheimer

Es una enfermedad sistémica, su proceso evolutivo está asociado al deterioro cognitivo múltiple lo que “anuncia” la destrucción silente y difusa del cerebro. Lo cual tiene un efecto dominó sobre la conducta, el comportamiento y los cambios psicológicos que muestran los enfermos a lo largo de la evolución de esta enfermedad neurodegenerativa.

Otro componente importante que a lo largo de la evolución es un campo ” minado” para la discapacidad y la dependencia, ya que “golpea” fuente en las habilidades sociales y laborales.

En en campo de la medicina en general y en particular en el área de la geriatría y la gerontología médica constituye un síndrome, ya que se acompaña de un gran número signos y síntomas que se prolongas hasta el momento final de la enfermedad.

La característica más importante de esta enfermedad a parte de la neuro-degeneración progresiva es que destruye las neuronas de la corteza cerebral y de otras estructuras llamadas sub-corticales (imagínense que cortan por el medio una naranja, la Cortázar simboliza el grosor de la cáscara y zona llamada subir-cortical es la pulpa) donde se lleva a cabo la destrucción funcional del cerebro que se acompaña de tres co-factores importantes:

1).-formación de las llamadas placas neuríticad que no son otra cosa que los depósitos de beta-amiloide (una proteína que está en nuestro organismo de forma natural) que se deposita fuera de las neuronas en la sustancia blanca y de los ovillos neuro-fibrilares, producto de hiper-fosforilación de la proteína tau, sin la presencia de ambas proteínas no hay enfermedad, ya que esta última destruye el citó-esqueleto neuronal y es el sello característico de la demencia tipo Alzheimer.

2)-.apoptosis, es el proceso de muerte celular programada de las neuronas, lo cual se acompaña de la perdida de neuronas, que no pueden ser remplazadas por la neuro-plasticidad por la elevada mortandad neuronal que se produce.

¿Puede prevenirse el Alzheimer en una sociedad envejecida?

La pregunta que muchos/as de ustedes se deben estar haciendo es la siguiente: ¿se puede prevenir la enfermedad? Si se puede prevenir la enfermedad (2). El problema es que no existen políticas públicas y/o privadas sobre la prevención y menos sobre educación para la salud y la enfermedad no solo para esta enfermedad en particular, sino también en otras como el cancer, la diabetes, la HTA, el EPOC o la obesidad. Como ustedes pueden ver todas estas enfermedades se pueden prevenir ya que tienen FR comunes, pero cuando c/u de ustedes vota, no vota por la prevención y menos por la educación. La pobreza es la principal causa de la mayoría de estas enfermedades, sobre la cual no existe un debate político serio tanto a escala local, regional y global, donde la pobreza se la aborde como el FR principal para lad enfermedades crónicas y complejas en tiempos de vejez. Otro problema asociado es el modelo curricular del pre-grafo de la formación de los profesionales tanto del campo de la salud y del campo social. Ambas carreras estan disociadas cuando tienen objetivos comunes pero no comparten nada de la información de los usuarios del SNS. Continuará……!

https://youtu.be/eqd7fJ2KV2Q

(1) Barquero MS, Payno MA. Demencias: concepto y clasificación. p: 1-16. En: Alzheimer 2001: Teoría y práctica. Martinez Lage JM, Robles Bayon A, Editores. Aula Médica Ediciones. 2001. Madrid.

(2) Carlos Gil Galvez, investigador social, experto en demencia y demencia tipo Alzheimer, Universidad de Salamanca, España. Médico gerontólogo clínico y social, Universidad Nacional de Córdoba (UNC), Argentina. Especialista Universitario en geriatría, UNC, Argentina, Gerontoneuropsiquiatra, Universidad Favaloro, Bs. as., Argentina.

(3) Carlos Gil Galvez, sobre la base de datos del INE y Eurostat, 2015.

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