Sentirse útil: El empoderamiento en la tercera edad es la mejor receta

Hoy nos escriben nuestros amigos del centro de dia Vincles de Barcelona. En esta ocasión los gerentes Carlos del Rio y Sònia Shah. Nos han mandado un artículo que trata sobre la importancia del empoderamiento en la tercera edad. Dice así:

Los mayores, frecuentemente experimentan situaciones de pérdida de autonomía personal a causa de diversos motivos. Cuando un adulto joven atraviesa un proceso agudo que le incapacita, suele integrarlo como un acontecimiento transitorio. Sin embargo, el adulto mayor, fácilmente va a generar pensamientos del tipo: “ya no sirvo”; “me voy a convertir en una carga” o “soy inútil”. De este modo, su autoconcepto se pone en serios aprietos. Todo ser humano posee una idea de sí mismo (soy rubio, o moreno, se me da bien cocinar o jugar al ajedrez…) en base a la cual valorarse (crear autoestima). Un autoconcepto, que se crea a partir de la percepción que tenemos de nosotros mismos como seres con atributos estables, que nos diferencian de los demás.

Existe bastante consenso a la hora de establecer que la conducta humana es función de las características personales, de la historia de vida de cada uno (y sus experiencias previas) y de las presiones que el ambiente ejerce sobre ella. Ante el envejecimiento, especialmente cuando existe afectación por enfermedades, todo lo comentado hasta ahora determina que la persona lleve a cabo estrategias de afrontamiento para regular la pérdida.

Dichas estrategias pueden estar centradas en las emociones que generan las pérdidas (motivadas generalmente a disminuir su intensidad o hacerlas desaparecer). Por ejemplo, una persona que disfrutaba mucho dando largos paseos deja de salir a caminar para evitar la frustración que siente al no poder recorrer la misma distancia que antes. Este tipo de estrategias se muestra más contraproducente, al no estar gestionando el elemento o situación que genera la emoción. Al mismo tiempo, está contribuyendo a perpetuarla. Siguiendo el ejemplo que se propone, la persona que deja de salir a caminar, está promoviendo el deterioro de sus capacidades físicas.

El tipo de estrategia que suele ser más positivo para realizar un buen ajuste a la situación de dependencia debe ir centrado en el problema. Aquí es donde entra en juego el valioso recurso del “empoderamiento en la tercera edad” en centros de atención a mayores. Teniendo en cuenta lo que les ha sido significativo a lo largo de su vida (ya sea limpiar, colaborar en tareas de mantenimiento, o trabajos de índole intelectual), el centro debe tratar de implicar a las personas en cualquiera de los procesos que tienen lugar en su día a día (gestión y preparación de actividades lúdicas o de la vida diaria). Así, las personas vuelven a pasar a la acción en tareas con las que se sentían realizadas, mientras le ven un sentido claro y directo. Sirven para algo tangible, con lo cual, “son útiles”.

empoderamiento en la tercera edad

Las estrategias centradas en el problema se clasifican en 2 grandes grupos. El primero, agrupa los procesos llamados de asimilación, a través de los cuales la persona se esfuerza en conseguir recursos (sociales, tecnológicos, materiales) que le ayuden a conseguir los objetivos deseados. Cuando un equipo de atención “prepara el entorno” para que una persona lleve a cabo una tarea, está ayudando a que la persona genere procesos de asimilación. Por ejemplo, en el caso de la cocina, si una persona se encuentra limitada a nivel de movilidad, intentaríamos adaptar el entorno poniendo a su disposición los ingredientes, utensilios de cocina y otro menaje que precisara para su preparación.

El segundo grupo de estrategias, engloba procesos llamados de acomodación y tiene que ver con la modificación de los objetivos, para convertirlos en metas más realistas. Dentro del tipo de tarea que una persona hacía antes, se puede conseguir que ésta dé soporte en algún micro proceso. Aquí estaríamos en un proceso de acomodación. Por ejemplo, una persona que antes podía preparar una comida familiar por sí misma y ahora se pierde con el orden de la secuencia. Lo ideal sería dividir la tarea en pequeñas actividades (primero seleccionar los ingredientes, a continuación, pelar y cortar las hortalizas, etc.) y orientarla/acompañarla en su ejecución.

Muchas gracias a Carlos y Sonia del centro de dia Vincles por este articulo del empoderamiento en la tercera edad mediante el cual no solo han dado información teórica sino que además han aportado ejemplos concretos y prácticos sobre ello. Recordar también su participación hace una semanas en el programa “És gran ser gran” en radio Estel de inforesidencias.

 

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