LA FISCALÍA EN TIEMPOS DE CORONAVIRUS.  ¡MENUDO PAPELÓN!

 

  • Residencias las Marismas, dígame.
  • Póngame con dirección.
  • Soy yo misma, ahora también soy responsable de recepción, servicios administrativos, apoyo en la limpieza y atención a residentes.
  • Le llamo de la Fiscalía. Los medios han dicho que han muerto cinco personas de coronavirus en su residencia.
  • Eso no es verdad.
  • ¡Cómo que no! Ha salido en los medios.
  • Es doblemente falso. Han fallecido ocho, no cinco. Lo sé porque los conocía a todos, llevaban tiempo en la residencia, sé lo que les gustaba y cómo preferían que les ayudásemos en sus cosas. Conozco a sus familias y recuerdo anécdotas de cada uno de ellos. Le aseguro que son ocho. La otra mentira es que ninguno ha muerto aquí.  Los derivamos a medida que fueron enfermando cuando los hospitales todavía atendían a mayores de residencias.
  • Pues vamos a investigarlo.
  • Me parece muy bien.
  • Envíennos los certificados de defunción.
  • No puedo porque no los tenemos. Cuando alguien muere en el hospital piden allí el certificado y se lo dan a las familias para que hagan los trámites.  A nosotros la familia nos comunica el fallecimiento, pero no les pedimos el certificado.  No lo necesitamos.
  • Pues envíennos toda la documentación y el historial de esos residentes fallecidos. Hoy mismo recibirán el requerimiento por escrito.
  • ¿Me darán algo de tiempo? Es que ahora mismo hay mucho personal de baja, tengo a cinco residentes más con síntomas de coronavirus aislados en su habitación, como tienen demencia y son grandes dependientes no consigo que venga una ambulancia ni que les hagan la prueba. Tengo que comunicar cada día la situación a la administración y recordarles que todavía no he recibido las mascarillas y EPIs que me prometieron.  Encima llaman familiares preocupados, periodistas, inspectores y ahora, usted.  Hacemos lo que podemos, pero, estará de acuerdo conmigo que lo primero es atender a los residentes, ¿no?
  • En el requerimiento le aparecerá un plazo, es muy importante que lo cumpla ya que, si no puede tener consecuencias, incluso penales.
  • ¿Me permite una pregunta?
  • Sí. Dígame.
  • Si no cumplo con el plazo que me den y me meten en la cárcel. ¿Podré tele-trabajar desde allí? Es que no me gustaría abandonar a los residentes y al equipo que sigue atendiéndoles.
  • No se burle que esto va muy en serio.
  • ¡Ah! Perdone usted. No era mi intención ofenderle. Si no se le ofrece nada más, tengo que colgar, hay alguien que me necesita.

Fiscalia General del EstadoDesde que ha empezado la pandemia de coronavirus y las residencias de mayores se han convertido en el rompeolas donde la enfermedad se ceba con los más vulnerables; la figura de la Fiscalía aparece en los medios como una especie de comodín para desviar la atención cuando algo que pasa en un centro residencial podría poner en evidencia que no están funcionando correctamente las medidas puestas en marcha por las administraciones.

¿Han fallecido muchos mayores procedentes de una residencia? ¿Hay cadáveres no recogidos por la funeraria?  ¿No hay suficiente personal para atender a los que quedan adecuadamente?  Pues usamos palabras como posible  “abandono”, “desatención”, “cadáveres conviviendo con ancianos” y decimos que vamos a pedir que “actúe la Fiscalía”.

Pero ¿qué puede hacer la Fiscalía en tiempos de coronavirus?

¡Estamos en una pandemia!  Muchos trabajadores están enfermos o han cogido la baja por causas reales o por puro miedo.  Los servicios de urgencias están aplicando protocolos que, en la práctica condenan a la desatención a la mayor parte de mayores ingresados en residencias , dicen que no por su edad sino porque siempre habrá alguien que reúna mejor unos criterios que excluyen a personas con fragilidad grave o muy grave,  dependencia total para el cuidado personal y a enfermos terminales, con una esperanza de vida menor a seis meses.

Así las cosas, los mayores enfermos que viven en residencias no podrán ir al hospital y algunos morirán allí.  Cómo los servicios funerarios también están colapsados, algunos cadáveres permanecerán más tiempo del normal en los centros sin que sus familiares directos puedan entrar a causa del confinamiento.  Si, la casualidad hace que un equipo de soldados de la UME vaya a desinfectar la residencia, verá el o los cadáveres, volverá a decirle a sus superiores lo que ha visto y la Ministra de Defensa volverá a decir que intervenga la Fiscalía para investigar por qué ha pasado.

No me gustaría ser Fiscal en este momento.   ¡Menudo papelón les están haciendo representar!

Autor:  Josep de Martí Vallés  (perfil Linkedin)

Director de Inforesidencias

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