Un viejo que leía novelas de amor, lectura invernal.

Homenaje a Luis Sepúlveda

Las tardes cortas y ya frías invitan a la lectura. En esta ocasión, recomendamos un libro extraordinario: Un viejo que leía novelas de amor, del escritor chileno Luis Sepúlveda.

Esta novela cuenta la historia de Antonio José Bolívar Proaño, un hombre que había llegado a la Amazonía ecuatoriana con su mujer, Dolores, para trabajar como colonos. La naturaleza implacable y las condiciones de vida provocaron la muerte prematura de Dolores. Antonio José se está adentrando en la vejez. Vive en El Idilio, un pueblo remoto en la región amazónica de los indios shuar (mal llamados jíbaros). Con ellos aprendió a conocer la Selva y sus leyes, a respetar a los animales y los indígenas que la pueblan, pero también a cazar el temible tigrillo como ningún blanco jamás pudo hacerlo. Para distraer las noches solitarias, un día decide leer las novelas de amor «del verdadero, del que hace sufrir» que dos veces al año le lleva el dentista Rubicundo Loachamín y lo hace con pasión. Con ellas intenta alejarse un poco de la fanfarrona estupidez de esos codiciosos forasteros que creen dominar la selva porque van armados hasta los dientes, pero que no saben cómo enfrentarse a una fiera enloquecida porque le han matado las crías.

La novela está dedicada a Chico Mendes, un pionero activista ecologista que fue asesinado por su activismo en defensa de la Amazonía y de sus pueblos indígenas.Luis Sepúlveda tuvo una vida extraordinaria y falleció víctima de la COVID-19 en Oviedo en febrero de este año 2020.

Sus libros han sido traducidos más de 20 idiomas, con gran éxito y reconocimiento por parte de lectores y crítica. Era un escritor muy apreciado en los ambientes literarios y un activo importante en la promoción y organización de encuentros como la Semana Negra de Gijón o en las jornadas de literatura iberoamericana que se organizan cada año en Asturias.

Un viejo que leía novelas de amor se publicó en 1993 y fue un fenómeno a nivel mundial. Pero antes y después de esta primera novela, Luis Sepúlveda vivió a su vez una vida extraordinaria digna de ser novelada.

Luis Sepúlveda, autor de «novelas de amor»

Nació en 1949 en Ovalle (Chile), su padre era militante del partido comunista chileno y su madre una enfermera de origen mapuche. Se formó en producción teatral en la Universidad de Chile. Se unió al partido comunista cuando era estudiante. Durante el Gobierno de Salvador Allende ayudó en la publicación de una colección de clásicos de bolsillo para que llegaran al gran público. Detenido tras el golpe de estado de Pinochet, estuvo preso dos años y medio y logró salir gracias a las gestiones de la rama alemana de Amnistía Internacional. Pasó un año en la clandestinidad organizando un grupo de teatro de resistencia, después, se exilió en Uruguay, Brasil, Paraguay y en Ecuador, donde viviría con la comunidad de indígenas shuar, de ahí su conocimiento de la naturaleza y la vida en la selva. En 1979 se unió a las brigadas internacionales de apoyo a la guerrilla en Nicaragua y, tras la victoria sandinista, se trasladó a Alemania, donde empezó a trabajar de periodista. En los años 80 se volcó en la causa ecologista y se unió a la tripulación de un barco de Greenpeace.

Fue condecorado como Caballero de Las Artes y las Letras de la República Francesa y fue nombrado doctor honoris causa por la Universidad de Urbino, Italia.
Desde 1977 residía en Gijón.

Luis Sepúlveda escribió más de veinte de novelas, libros de viaje, guiones y ensayos. Su último libro, Historia de una ballena blanca, se publicó en 2019. Algunas de sus historias han sido llevadas al cine, como Historia de una gaviota y del gato que le enseñó a volar, por el italiano Enzo D’Alò y en versión animada, o la que nos ocupa, Un viejo que leía novelas de amor, dirigida por el australiano Rolf de Herr y con guion del propio autor.
Otras novelas de Luis Sepúlveda son Mundo del fin del mundo, Nombre de torero, El fin de la historia, Historia de un perro llamado Leal, Historial de un caracol, el libro de viajes Patagonia Express y los libros de relatos Desencuentros, Diario de un killer sentimental, Yacaré y La lámpara de Aladino. La historia de una gaviota y el gato que le enseño a volar es un clásico de lectura obligatoria para los escolares.

Un viejo que leía novelas de amor es una extraordinaria novela llena de ternura y de pasión por una naturaleza implacable, que a nadie dejará indiferente. Su protagonista, el viejo Antonio José, nos conmoverá y, con seguridad, nos acerca a una visión de los años, la pérdida y la relación con un entorno singular en el que los años cumplidos tienen fuerza y vida, por muchos que sean.

Ficha del libro:
N.º de páginas: 144
Editorial: Tusquets Editores
Idioma: castellano
ISBN: 9788472236554
Plaza de edición: Barcelona

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