¿Cómo repartir los bienes en herencia a los hijos?

En esta ocasión, el abogado experto en herencias y sucesiones Alejandro Ebrat ha escrito este articulo para dar respuesta a no de los mayores problemas que nos planteamos cuando pretendemos hacer el diseño de nuestro testamento: el tener que tomar la decisión de qué les dejamos a cada un de nuestros hijos, o dicho de otra forma ¿cómo repartir los bienes en herencia?, Porque hay que hacer lotes o partes, ya que dejarlo todo a todos, es el principal motivo de los problemas a la hora de repartir la herencia. Si dejamos bienes indivisibles a varios de nuestros hijos (por ejemplo, una vivienda), ellos tendrán que decidir quien se la adjudica -compensando en dinero a los otros-, o bien quedársela en indiviso, es decir que comparten una propiedad, lo que no dejará ser una fuente de problemas.

Alejandro Ebrat, autor del artículo. Abogado especialista en testamentos e impuestos

Por el contrario, si lo que deciden es vender la propiedad, que es lo más habitual, tendrán que estar todos de acuerdo, ya que, si solamente uno de ellos decide no vender, no hay venta posible, salvo que acudamos a un proceso judicial para deshacer el estado de indivisión del bien. De aquí la conveniencia, a la hora de hacer un testamento, de tener que individualizar al máximo los bienes a cada uno de nuestros hijos, de manera que, en la medida de lo posible, no dejemos nada a medias o en partes indivisas a los hijos.

Para hacer este diseño, podemos dar algunos consejos:

1º .- Hacer los lotes lo más ecuánimes, en la medida de lo posible. Si los bienes no permiten esta igualdad, porque tienen diferencia de valor, compensemos al hijo perjudicado con una cantidad determinada de dinero. No es conveniente dejar la clausula testamentaria por la que el hijo beneficiado deberá compensar con dinero al hijo perjudicado en el reparto de bienes, mediante una cantidad de dinero igual a la descompensación, ya que, de esta manera estamos provocando que los hijos acudan a valoraciones -frecuentemente diferentes la de cada parte- y por tanto habrá discusión en el importe de los bienes y la cuantificación de esta diferencia, que también provocará costes de peritos, tasadores, etc. Así seria: “Dejo a mi hijo Juan la casa de xxx, a mi hija Sofía el apartamento de xxx, con la obligación a ésta última de entregar a su hermano Juan la suma de xxx euros, en el plazo de xxx años desde mi defunción”.

2º.- Si no hay bienes inmuebles suficientes para entregarlos a los hijos – por ejemplo, tengo dos viviendas y tres hijos- puedo hacer un lote de dinero u otros bienes para el hijo que no recibe el inmueble: “Dejo a mi hijo Juan la casa de xxx, a mi hijo Pepe el apartamento de xxx, y a mi hija Sofía la suma de xxx euros.. y en el resto de bienes nombro herederos a mis tres hijos por iguales partes”.

3ª .- Puedo establecer en testamento un mecanismo para que no se “encalle” la herencia en un pleito interminable, ante la falta de acuerdo de los herederos en el reparto de la herencia, de manera que les obligue a vender los bienes en un plazo determinado de tiempo: “Dejo las dos viviendas a mis hijos, de manera que se las adjudiquen entre ellos en la forma que quieran, compensándose en dinero entre ellos. Pero si en el plazo de un año desde mi defunción, no se han adjudicado las viviendas, deberán venderlas a un tercero y repartirse el importe de la herencia”.

O bien encomendar esta labor a un albacea: “Si en el plazo de un año no se han puesto de acuerdo en el reparto de la herencia, el albacea Sr. XXX podrá vender las propiedades y repartir el dinero entre los hijos…”.

4º.-También puedo establecer un principio mayoritario, de manera que si hay conflicto entre los hijos, se estará a lo que decidan la mayoría de ellos, lo que obligará al resto de herederos. Así podríamos establecer: “Dejo las tres vivienda a mis cinco hijos, de manera que se las adjudiquen en la forma y valoración que decidan la mayoría de ellos, de forma que se tendrá que compensar económicamente a los perjudicados…”

Como se puede observar, todas estas medidas tienden a evitar un reparto de toda la herencia entre los herederos, sin concretar qué tipo de bienes van para cada uno. De esta manera evitaremos las disputas y pleitos judiciales más comunes en el reparto de una herencia, que no es otro que el motivado por la falta de acuerdo entre los hijos a la hora de repartirse la herencia y que muchas veces viene provocado por las influencias de los “políticos” en la toma de estas decisiones.

No es la primera vez que el Sr. Ebrat ha escrito para este blog sobre temas relacionas con las herencias que nos pueden ser muy útiles. Por eso pensamos que te puede interesar:

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