¿Cuál es la manera correcta de cuidar la piel de la persona mayor?

¿Sabía que a medida que envejecemos nuestra piel necesita más cuidados? Y esto es debido a que la piel es uno de los órganos que más cambios presenta con la edad por algunas de estas razones:

  1. Se vuelve más delgada.
  2. Se pierde el manto hidrolipídico que protege a la piel, por lo que al perder la grasa que la humecta, se vuelve muy seca.
  3. Al perder colágeno y elastina la piel se vuelve menos elástica.
  4. El sentido del tacto se va perdiendo, lo que la vuelve más susceptible a infecciones tras rasguños, heridas y demás; ya que al no sentirlas es más fácil que se infecten.
  5. La exposición al sol a lo largo de toda la vida, así como si hemos hecho uso prolongado de salas de rayos UVA, aceleran el proceso de envejecimiento.

Además, todas las enfermedades crónico-degenerativas que podemos padecer (hipertensión, diabetes mellitus, lupus, EPOC, etc.), aceleran y aumentan todos los cambios que con la edad se presentan en nuestra piel: arrugas, sequedad, manchas en la piel y como se comentó, hasta cáncer.

Por ello, es vital cuidarla desde edades tempranas y al llegar a la tercera edad mantener dichos cuidados con un dermatólogo. Además de adoptar unos nuevos, que a continuación detallaremos.

¿Es diferente la piel de la persona mayor?

Sí, la piel pasa por diferentes cambios una vez que llega a la tercera edad. Lo primero, y más notorio, es que se vuelve más seca. Para mejorar esto, será necesario mantener humectada e hidratada toda la piel, con ayuda de cremas emolientes, que la humectan e hidratan. En las residencias de mayores siempre disponen de crema hidratante para sus residentes.

En el mercado encontramos múltiples cremas que solo humectan, pero no hidratan. Esto da la sensación de una piel grasosa, lo que da la necesidad de aplicarnos la crema de forma seguida, deshidratando aún más, ya que la grasa desplaza la poca agua de la piel.

La resequedad en la piel puede ser provocada por diferentes factores como no tomar suficiente agua para mantenerse hidratado, estar sometido a altos niveles de estrés, fumar constantemente o estar bajo el sol por mucho tiempo, entre otros. En caso de que la persona mayor tenga diabetes o presente algún padecimiento que esté afectando a sus riñones, hay más probabilidades de que su piel sufra alguna consecuencia, por lo que debe acudir con un dermatólogo para que le prescriba el tratamiento a seguir.

Otro cambio es la pérdida de colágeno y ácido hialurónico, lo que se traduce en arrugas, piel caída y flácida. Por lo que es importante aplicar suplementos que le ayuden a mantener la lozanía de su piel. En el mercado existen productos que contienen no solo colágeno y/o ácido hialurónico, sino también otras sustancias como la vitamina C o vitamina E, entre otros activos. Lo que nos permite retardar los signos de envejecimiento y mantener una piel sana y limpia.

Como se comentó, con la edad, el sentido del tacto se va perdiendo, por lo que es de vital importancia revisar la piel tras el baño (el cual debe de ser diario) utilizando un jabón suave y que no afecte el pH normal de la piel. Es importante que el baño se realice con agua templada, ya que el agua caliente solo deshidratará más su piel.

De igual forma, se deben revisar todos y cada uno de los lunares, examinando los siguientes puntos:

  1. Asimetría: Los lunares deben ser simétricos. Si cambia de forma o pierde su simetría no es buena señal.
  2. Borde: Los bordes de los lunares deben de ser nítidos, es decir debemos de ver dónde empieza y dónde acaba. Hay que prestar atención en si lunar se va difuminando y es imposible saber dónde empieza y dónde acaba.
  3. Color: Un lunar debe tener un solo color (rojo, azul, café negro, etc.). No es normal que en un lunar se observen más de 2 colores.
  4. Diámetro: Un lunar debe ser pequeño, y su diámetro no debería rebasar los 6 mm.
  5. Evolución: Un lunar no debería presentar cambios conforme pasa el tiempo.

Si observamos que alguno de estos indicadores no encaja debemos pedir cita a nuestro dermatólogo.

Debido a todo lo comentado anteriormente, recomendamos que para cuidar nuestra piel de manera efectiva y adecuada lo primero que deberíamos hacer es acudir al dermatólogo, principalmente cuando es uno que tiene experiencia tratando a personas de edad avanzada. Este será un aliado para saber qué productos son los adecuados para nuestro tipo de piel. Además, si se presentan molestias, nos podrá recomendar alternativas que tengan la misma efectividad.

Recuerde también que ante cualquier anomalía como pueden ser lunares anormales o manchas que aparecieron sin razón aparente, deben de ser revisadas por un profesional de la salud. Estos pueden ser indicadores de algún otro padecimiento y, de ser diagnosticados en sus etapas tempranas, hay una mayor probabilidad de que puedan ser tratados y controlados.

Agradecemos la colaboración del Dr. Andrés Sotelo Prieto, dermatólogo, por validar y compartir información para el desarrollo de este artículo. Graduado por la Universidad Nacional Autónoma de México. Se especializa en tratamientos como Psoriasis, Acné y Dermatitis Atópica por mencionar algunos. Con más de 10 años de experiencia en la práctica privada, además de que cuenta con nuevos tratamientos como Hydroderm para realizar MicroDermoabrasión (limpieza y nutrición facial profunda) y Dermia 5.0.

Referencias:

  1. National Institute of Aging
  2. Clínica Alemana

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